Las tensiones violentas no cesan en Etiopía. Según informa “The Guardian”, varios de los grupos rebeldes que han estado combatiendo a las autoridades etíopes en distintas partes del país han anunciado la formación de una alianza para derrocar al gobierno de Adís Abeba. Si este plan se pone en marcha, esta alianza podría suponer una nueva guerra civil de muy graves consecuencias.
La alianza agrupa a la milicia Fano de Amhara, al Ejército de Liberación Oromo (OLA), al Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF) y a otros cuatro grupos menores en una coalición denominada «Alianza para la Supervivencia».
Los siete grupos acusan al gobierno del primer ministro Abiy Ahmed de ser responsable de «guerra, genocidio, destrucción masiva y pobreza extrema«, y sostienen que Etiopía corre el riesgo de desintegrarse. ¿Hacia una nueva Federación?
Etiopía ha enfrentado años de conflicto armado en Oromía y Amhara, los estados más poblados del país. También han resurgido las tensiones en la región septentrional de Tigray, donde una guerra civil de dos años dejó cientos de miles de muertos y millones de desplazados. Un acuerdo de paz auspiciado por la Unión Africana puso fin a esa guerra en 2022, pero existe el temor de que se reanude un conflicto a gran escala, ya que ambas partes se acusan mutuamente de violar dicho acuerdo.
Además de Oromía, donde hay un conflicto armado con el OLA desde 2018, Amhara y Tigray, la nueva alianza incluye grupos con base en otras tres regiones —Ogadén, Afar y Benishangul-Gumuz—, lo que suma la mitad de los 12 estados regionales de Etiopía.
Como informa BBC Africa, el anuncio de la coalición «Alianza para la Supervivencia» se produce meses después de que surgieran informes sobre una supuesta alianza entre el TPLF y la vecina Eritrea. Abiy respondió que confiaba en las «capacidades defensivas» de Etiopía. «Aunque se sumen otros, no sentimos ni una pizca de temor respecto a la soberanía de Etiopía«, declaró ante los legisladores en julio.
Etiopía celebró elecciones generales en junio, en las que el Partido de la Prosperidad de Abiy mantuvo su abrumadora mayoría parlamentaria, a pesar de que los comicios se vieron empañados por el conflicto, las acusaciones de represión y la escasa participación de los partidos de la oposición. Los grupos rebeldes Fano y OLA rechazaron las elecciones y sus resultados. La región de Tigray y sus seis millones de habitantes quedaron totalmente excluidos de la votación.
Así las cosas, cientos de personas están huyendo de los combates en el norte de Etiopía ante el temor a una nueva guerra civil.
Lázaro Bustince
CIDAF-UCM


