Humanizar la vida y la inteligencia artificial

21/09/2026 | Editorial, Opinión

Cada día afrontamos retos nuevos y relevantes. En la actualidad, vivimos sobrepasados por la llegada de los inmigrantes, el tráfico de personas, la invasión de países vecinos, los desafíos del uso de la inteligencia artificial (IA) y de la tecnología, el antagonismo de los políticos, la corrupción de tantos gobernantes, el calentamiento global, etc. Semejante realidad puede llevarnos al desánimo, al fatalismo y a la radicalización que nos conducen al enfrentamiento y a conductas violentas. Todo nace de la mente y del corazón humano.

Debemos responder a dos preguntas fundamentales de nuestra existencia:

* ¿Qué es lo que más valoro en mi vida y en la vida de mi familia?

* ¿Cómo puedo mejorar la calidad de nuestra vida y de nuestras relaciones sociales?

Si las respuestas van en la dirección de acaparar más poder, posesiones y prestigio, aun a costa de los demás, solo seguiremos echando más leña al fuego, para que aumente la crispación, el odio, el abuso de los demás, la opresión y la violencia.

Pero si mi respuesta nace de una mente y corazón iluminados por los valores humanos universales, entonces brotarán respuestas de palabras y acciones más humanas y de consenso.

En este momento nos preocupan en Europa, ante todo, dos cuestiones: la inmigración y el uso de la IA. Los políticos ni pueden ni, a veces, quieren encontrar soluciones auténticas, dialogadas y acordadas, respetando la dignidad humana y buscando el bien común. Buscan más bien sus propios beneficios de mayor poder y más recursos.

Se trata de realidades complejas, pero lo más importante es como miramos y tratamos estas dos realidades. Si tanto nos cuesta resolver y aclarar estos dos retos es porque no los estamos analizando correctamente. Los criterios que estamos aplicando no son los correctos. Los tratamientos políticos, militares y económicos que aplicamos no van a la raíz del problema y las ayudas no solucionan nada realmente.

El problema es ante todo humano y por tanto la solución debe ser: HUMANIZAR más la realidad de la inmigración y el uso de la IA, así como de toda la tecnología y la gobernanza. Este es el mensaje de la última encíclica del papa León XIV: humanizar la IA, la tecnología, la política, la economía y todas las relaciones sociales.

Todos los avances tecnológicos, digitales y sobre todo de la IA pueden ser una bendición para la humanidad, si sabemos utilizarlos para mejorar la calidad de vida de todas las personas. Por desgracia, las usamos con demasiada frecuencia para controlar, dominar y acaparar los beneficios de unos pocos.

La inmigración y el uso de la IA y de la tecnología solo tienen una verdadera solución: humanizarlas con acuerdos y proyectos consensuados de educación integral, de acogida y de cooperación global, para un desarrollo sostenible y ecológico.

CIDAF-UCM

Autor

  • Nacido en Izco (Navarra), en 1942, estudió filosofía en Pamplona (1961-1964). Hizo el noviciado en Gap – Grenoble (1964-1965), con los Misioneros de África (Padres Blancos). Estudió Teología en el instituto M.I.L. de Londres, (1965-1969), siendo ordenado sacerdote en Logroño, en los Padres Blancos en 1969.

    Comenzó su actividad misionera en África en 1969, siendo enviado a la diócesis de Hoima en Uganda, donde estuvo trabajando en la educación, desarrollo y formación de líderes durante nueve años. Luego vivió un periodo de trece años en diversas ciudades europeas, trabajando en la educación y capacitación de los jóvenes (Barcelona 1979-1983)) , en Irlanda como responsable de la formación de los candidatos polacos (1983-1985), y en Polonia donde fue Rector del Primer Ciclo de Filosofía Polaco (1985-1991), y se doctoró en Teología espiritual en Lublin, donde fue nombrado profesor de la misma Universidad Católica de Lublin (KUL), de dicha ciudad, en 1991.

    Regresó a Uganda en 1992, y fue elegido Provincial de los padres Blancos de Uganda hasta 1999. Durante este periodo, fue también presidente de la Asociación de Religiosas-os en Uganda (ARU), y pionero en la construcción del Centro Nacional de Formación Continua (USFC). Además inició la Comisión de Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC) en 1994, trabajando en la formación de líderes en JPIC.

    En 2000 y 2004 cursó estudios sobre educación en Justicia, Paz, y Transformación de Conflictos, en Dublín. Desde su regreso a Uganda, fue pionero en la capacitación de agentes sociales en JPIC, y en el establecimiento del primer Consorcio de Educación Ética (JPIIJPC), lanzado por seis Congregaciones Misioneras, en 2006. Desde el inicio, y hasta junio 2011, ostentó el cargo de primer Director del Instituto. Al mismo tiempo fue profesor invitado de Ética en la Universidad de los Mártires de Uganda (UMU).

    En septiembre de 2011 fue nombrado director general de África Fundación Sur (AFS), organismo que dejó de existir en 2021. En la actualidad sigue trabajando por África al 100 % siendo, entre otras ocupaciones, editorialista en el CIDAF-UCM.

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