La crisis financiera y la desaceleración económica de China, principal importador de cobre de Zambia, están teniendo consecuencias negativas a nivel social en este país, según dijeron fuentes de la MISNA desde Lusaka, e hicieron hincapié en la relación entre la caída de la demanda de Pekín y la del precio del mineral.
«Zambia depende de manera acentuada de las exportaciones de cobre, sobre todo hacia China y los países europeos. Valen alrededor del 70% de los ingresos del Estado» dijo el padre Bernard Makadani, exdirector nacional de las Pontificias Obras Misioneras.
Sin embargo, este flujo de recursos se marchitó en unos pocos años. Si en 2011 una tonelada de cobre en el mercado internacional cuesta $ 10.000, ahora los precios están por debajo de 5000. Por otra parte, en los últimos días el kwacha se ha devaluado un 4,6% frente al dolar estadounidense, por lo que la inflación se aceleró aún más.
En este contexto – dijeron a la MISNA – la reforma minera volvió a cobrar importancia. Ya en abril del año pasado el gobierno del presidente Edgar Lungu anunció una marcha atrás de los aumentos de las alícuotas y las regalías impuestas a las multinacionales sólo unos meses antes, el 1° de enero de 2015. Las nuevas regulaciones que entraron en vigencia a mediados de agosto prevén una rebaja de las regalías del 8 al 6% para las minas subterráneas, y del 20 al 9% para las minas a cielo abierto.
Según el padre Makadani, «las regulaciones tratan de establecer un equilibrio beneficioso para todos, tanto para Zambia como para sus ciudadanos, las empresas y los inversores».
MISNA (Fundación Sur)
