Residentes de varios pueblos del interior de Bugía, la mayor localidad de Cabilia, situada a 230 km al este de Argel, en Argelia, durante el pasado miércoles cerraron la carretera nacional N24, una vía que conecta por la costa con la capital, en protesta por la «proliferación de bares y cabarés«, especialmente en la localidad de Boulimat. Los manifestantes denunciaron la inacción de las autoridades locales frente a la situación, afirmando que, tras comunicarse con ellos, no se tomaron medidas para frenar el aumento de estos locales de prostitución. Según los manifestantes, la costa oeste se ha convertido en una «zona sin ley«, donde la prostitución se practica “de manera abierta y descarada”. La protesta afectó a cientos de automovilistas que se vieron obligados a buscar rutas alternativas, más peligrosas y sinuosas, para llegar a sus destinos.
Los residentes expresaron su preocupación por la regularización de sus títulos de propiedad, recordando el complicado proceso de ocupaciones ilegales que se remontan a mediados de los años 90. Desde mediados de dicha década, se han ocupado ilegalmente grandes extensiones de terreno por parte de supuestos promotores inmobiliarios, sin que las autoridades intervinieran. Los habitantes exigen una acción urgente para detener esta situación que consideran una catástrofe que amenaza su región.
Los manifestantes, que denuncian que las aldeas del interior de Béjaïa no han recibido ningún programa de desarrollo desde hace años, lo que ha llevado a una falta de infraestructuras básicas como carreteras transitables, agua y gas natural, demandan un plan especial que les permita salir del subdesarrollo y la pobreza. Asimismo, exigien el cierre del vertedero público de Boulimat, argumentando que el humo y los olores que emanan de este lugar está «envenenando» sus vidas.
Fuente: La Dépêche de Kabylie
[CIDAF-UCM]
