Según los datos de una investigación designada por el gobierno, cerca de 518 personas habrían fallecido durante los disturbios violentos ocurridos en las elecciones de Tanzania durante octubre de 2025. Estas cifras entran en contradicción con los datos ofrecidos por el principal partido de la oposición, que afirma que la cantidad llegó a ser mucho más elevada, estimándose en miles de víctimas. La autoridades tanzanas mantienen el silencio, aunque desde el gobierno se niega haber ejercido un uso excesivo de la fuerza durante los disturbios electorales.

Durante la entrega del informe a la presidenta Hassan, el presidente de la comisión, Mohamed Chande Othman, advirtió la posibilidad de  que el número de muertos pueda ser superior debido a las dificultades para identificar a muchas de las víctimas del suceso. Tampoco quiso dar declaraciones acerca de la actuación que ejercieron las fuerzas de seguridad durante los disturbios, y propuso la apertura de  una investigación penal que permita poder analizar los casos concretos. También informó sobre la existencia de pruebas que demuestran que la violencia fue organizada y financiada, aunque reconoció que se desconocía el nombre de los responsables. Según la comisión, las protestas habría contado con apoyo extranjero y su fin sería la desestabilización del gobierno de Tanzania.

CHADEMA, el principal partido de la oposición, ha rechazado los resultados de la investigación de la comisión por considerarlos parciales. Según la agencia Reuters, existen testigos que acusaron a la policía de atacar a personas no implicadas en ningún tipo de protesta, algo que el gobierno ha calificado como una información poco fiable o descontextualizada, además se recogieron varias denuncias de disparos contra civiles en Mwanza.

Fuentes: Reuters

[CIDAF-UCM]