La compañía minera Randgold Resources, ha declarado que comenzará a explotar el yacimiento más grande de África sin desarrollar, en el este de la República Democrática del Congo.
La mina requerirá el realojamiento de unas 15.000 personas, pero Randgold asegura que el proyecto tiene el consentimiento del gobierno y de la comunidad.
Se cree que esta mina tiene unas reservas de unas 320 toneladas de oro.
Es tan grande como cualquiera de las actuales explotaciones mineras en Suráfrica, uno de los mayores productores de oro del mundo.
La República Democrática del Congo tiene unos enormes recursos minerales, pero la mayoría de su pueblo vive en la pobreza.
La batalla por el control de las minas es uno de los principales factores en el conflicto que lleva asolando el este de la RDC desde al menos hace 16 años.
Randgold, que cotiza en la bolsa londinense, dice que comenzará con la explotación de la mina a mediados de 2011.
El proyecto de oro de Kibali está situado en una remota esquina de la RDC, cerca de la frontera con Uganda. Para poner en funcionamiento la explotación minera, Randgold deberá construir una carretera de 180 kilómetros hacia el este, hacia Uganda.
La región está cerca de una zona donde han actuado mucho tiempo los rebeldes ugandeses del LRA (Ejército de Resistencia del Señor), pero la compañía asegura que la policía local y las fuerzas de seguridad han asegurado que el proyecto puede seguir adelante.
Iglesia y cementerio
El director ejecutivo de Randgold, Mark Bristow dice que el lugar será seguro. “Hemos estado trabajando aquí durante nueve meses ya. Esto no está conectado con la parte este del Congo”.
“Esta zona no tiene una historia de conflicto. Nosotros no armamos a la gente… el estado es el que proporciona la seguridad. Está la policía y el ejército que está trabajando con los ugandeses contra el LRA en una zona al norte de aquí.”
Randgold dice que ha obtenido el apoyo de la comunidad, a pesar de que 15.000 personas deberán ser realojadas, así como su iglesia y su cementerio.
El señor Bristow dice que los habitantes de la zona viven en unas condiciones “muy, muy pobres” y serán trasladados a un nuevo pueblo construido por la compañía.
(Congo Planet, 23-07-10)