Un proceso de integración bio-psicoespiritual para los líderes sociales de hoy

18/05/2026 | Editorial, Opinión

Hasta este momento, en todo lo referente a la educación y a la formación de líderes, hemos puesto el acento en el contenido de datos, principios y conceptos, olvidando lo referente al proceso de cada individuo. Conocíamos la realidad, y qué hacer, pero descuidábamos el “como” hacerlo, es decir: el proceso personal.

Esta dimensión del proceso nos lleva a ser conscientes de nuestras emociones, sexualidad, valores, heridas, creencias y necesidades para su integración. En este proceso de integración personal y relacional, el servicio del acompañamiento es fundamental. Existen comportamientos adictivos, como el uso constante del móvil, la reacción contra toda autoridad o el acaparamiento compulsivo de bienes que pueden dificultar un proceso de integración holística que ofrece calidad de vida, de relaciones interpersonales y de liderazgo.

Somos hoy más conscientes de cómo seguimos contaminando la naturaleza, pero raramente hablamos y somos conscientes de cómo estamos contaminando nuestra mente y nuestro corazón. Las adicciones al poder, dinero, sexo, alcohol, drogas, etc., afectan nuestro comportamiento y relaciones, y, con frecuencia, requieren terapia y acompañamiento para promover una mayor integración bio-psicoespiritual del ser humano en su vida y en sus relaciones.

Siempre hemos valorado una educación basada en las matemáticas, los datos y en la metafísica. Hoy somos conscientes de que es necesario incluir también la psicología del ser humano y el proceso de sus relaciones interpersonales, basada en valores humanos

Hemos valorado ante todo una alta IQ (capacidad intelectual), dejando en segundo plano la capacidad emocional (EQ) y la capacidad sociorelacional (SQ). La mayoría de los conflictos surgen de necesidades compulsivas, emociones y relaciones reprimidas, que, al no ser sanadas e integradas, se manifiestan en comportamientos agresivos. Ser conscientes de nuestras emociones y actitudes personales es el primer paso fundamental en el proceso de integración personal y relacional, capaces de diálogo respetuoso, de cuidado mutuo y de la naturaleza.

La calidad de mi vida y relaciones, no proviene principalmente del exterior o de las cosas a mi disposición, sino de mi integración personal y relacional, es decir de mi empatía y calidad de relaciones con los demás. Las aclaraciones pueden ser necesarias y beneficiosas para ambas partes, siempre que se hagan en respeto mutuo. Las crisis deben ser oportunidades para el crecimiento personal y relacional, así como para un testimonio gozoso en el compromiso por construir un mundo de justicia y de paz.

El comportamiento abusivo: verbal, físico, emocional, sexual, de poder, económico o espiritual, no solamente causa sufrimiento e injusticia hacia los demás, sino que también es perjudicial para nosotros mismos. Se trata pues de participar activamente en el proceso de construir un mundo más humano, agradecido, solidario y de paz, donde todos los seres humanos puedan gozar su dignidad humana y luchar por el desarrollo integral bio-psico-espiritual de todos los pueblos y de la casa común.

CIDAF-UCM

Autor

  • Nacido en Izco (Navarra), en 1942, estudió filosofía en Pamplona (1961-1964). Hizo el noviciado en Gap – Grenoble (1964-1965), con los Misioneros de África (Padres Blancos). Estudió Teología en el instituto M.I.L. de Londres, (1965-1969), siendo ordenado sacerdote en Logroño, en los Padres Blancos en 1969.

    Comenzó su actividad misionera en África en 1969, siendo enviado a la diócesis de Hoima en Uganda, donde estuvo trabajando en la educación, desarrollo y formación de líderes durante nueve años. Luego vivió un periodo de trece años en diversas ciudades europeas, trabajando en la educación y capacitación de los jóvenes (Barcelona 1979-1983)) , en Irlanda como responsable de la formación de los candidatos polacos (1983-1985), y en Polonia donde fue Rector del Primer Ciclo de Filosofía Polaco (1985-1991), y se doctoró en Teología espiritual en Lublin, donde fue nombrado profesor de la misma Universidad Católica de Lublin (KUL), de dicha ciudad, en 1991.

    Regresó a Uganda en 1992, y fue elegido Provincial de los padres Blancos de Uganda hasta 1999. Durante este periodo, fue también presidente de la Asociación de Religiosas-os en Uganda (ARU), y pionero en la construcción del Centro Nacional de Formación Continua (USFC). Además inició la Comisión de Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC) en 1994, trabajando en la formación de líderes en JPIC.

    En 2000 y 2004 cursó estudios sobre educación en Justicia, Paz, y Transformación de Conflictos, en Dublín. Desde su regreso a Uganda, fue pionero en la capacitación de agentes sociales en JPIC, y en el establecimiento del primer Consorcio de Educación Ética (JPIIJPC), lanzado por seis Congregaciones Misioneras, en 2006. Desde el inicio, y hasta junio 2011, ostentó el cargo de primer Director del Instituto. Al mismo tiempo fue profesor invitado de Ética en la Universidad de los Mártires de Uganda (UMU).

    En septiembre de 2011 fue nombrado director general de África Fundación Sur (AFS), organismo que dejó de existir en 2021. En la actualidad sigue trabajando por África al 100 % siendo, entre otras ocupaciones, editorialista en el CIDAF-UCM.

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