Después de unos meses de incertidumbre, Donald Trump ha firmado el acuerdo que declara la extensión durante un año de la African Growth and Opportunity Act (AGOA, Ley de Crecimiento y Oportunidades para África) para permitir a 32 países africanos exportar productos a Estados Unidos con acceso preferencial sin aranceles. No obstante, la prórroga durará únicamente hasta el 31 de diciembre de este año, sin ser esto tiempo suficiente para algunos países como Kenia o Lesoto, para los que un año resulta insuficiente para asegurar los enormes pedidos textiles de las grandes empresas. Por lo tanto, a pesar de ofrecer un respiro temporal a los exportadores africanos y a cientos de miles de trabajadores vinculados al comercio con Estados Unidos (EE. UU.), se ha considerado esta medida como insuficiente y precaria.
La AGOA se trata de un acuerdo que lleva en vigor desde el año 2000, introducida por Bill Clinton, permitiendo que se exporten unos 1.800 productos libres de aranceles a Estados Unidos. Algunos de estos productos son, por ejemplo, el petróleo crudo, automóviles, productos textiles o agrícolas. En un principio, la intención de la Cámara de Representantes de EE. UU., fue prorrogar este acuerdo durante dos años. Sin embargo, el Senado redujo este tiempo a uno, siendo este el plan que finalmente ha firmado el presidente Donald Trump.
Es importante tener en cuenta que las condiciones de esta Ley son ahora más estrictas, pues EE. UU. exige un acceso más profundo a los mercados africanos por parte de “las empresas, agricultores y ganaderos estadounidenses”. Por otro lado, la oficina comercial de Estados Unidos también ha aclarado que se mantendrán los aranceles del 30 % impuestos unilateralmente por EE. UU. a algunos productos de Sudáfrica, pues es una parte fundamental de su política de «America First». Por lo tanto, la prórroga de este acuerdo tendrá un efecto limitado para Sudáfrica, pues con el mantenimiento de estos aranceles industrias como la agrícola o automovilística se verán perjudicadas.
Ante esta incertidumbre, algunos líderes africanos abogan por romper con la dependencia de las preferencias estadounidenses y subrayan la necesidad de diversificar los destinos comerciales recurriendo a países como los Emiratos Árabes Unidos o China. Pretenden además fortalecer el comercio dentro del continente a través de la Zona de Libre Comercio Continental Africana y reducir así la dependencia de preferencias externas que pueden quedar sujetas a decisiones políticas estadounidenses.
Fuente: Afrik
[CIDAF-UCM]
