Suministrar energía a África

17/02/2026 | Editorial, Opinión

Sostiene The East African que para suministrar energía a África se necesita un nuevo plan de acción y una inversión compartida en todos los ámbitos. El tejido de conexión es el que determina si la energía llega a las industrias, las ciudades y las comunidades de forma fiable y asequible. Modernizar la infraestructura energética de África nunca ha sido fácil. Pero dificultad no es lo mismo que imposibilidad, ya que seguimos viendo señales alentadoras de un mayor impulso en torno al desarrollo energético, gracias a las fuentes renovables.

En toda África, los proyectos de infraestructura energética están ganando terreno. Se están expandiendo los desarrollos de energías renovables. El gas natural se reconoce cada vez más como una parte estabilizadora y pragmática de la combinación energética. En esta última década, se han encontrado grandes yacimientos de gas y el progreso es real.

El acceso a la electricidad en África es una de las cuestiones clave para el continente, como lo señalan las Naciones Unidas en su objetivo ODS-7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

África está viviendo un auge en las energías renovables: solar, eólica, hidráulica, para combatir la pobreza energética y el cambio climático, aprovechando su inmenso potencial, especialmente de la solar, que representa el 40 % mundial.

Los países líderes en proyectos para potenciar la energía renovable, son: Egipto, Sudáfrica, Kenia y Etiopía. Se proyecta que el 90 % de la energía de África podría generarse a partir de las renovables para 2050.

La Gran Presa del Renacimiento Etíope es una infraestructura singular en el noroeste de Etiopía, más específicamente sobre el Nilo azul. Con una capacidad de producción eléctrica de 6000 MW, es la más potente de África y tiene la capacidad de proporcionar energía a toda el África oriental.

Otro gran desafío que se presenta para algunas zonas de África, además de la escasez actual de energía para unos 600 millones de africanos, será el calor insoportable que el modelo climático actual pronostica para ciertas zonas de África.

A menudo se piensa que una ola de calor es un fenómeno temporal, una semana de sol abrasador que finalmente da paso a una brisa fresca. Con el cambio climático global, en algunas partes de África y del planeta, ese nivel de calor, así como de tormentas, se está convirtiendo en una característica frecuente del clima. Las investigaciones muestran que la exposición de África al calor peligroso está aumentando rápidamente.

En vez de tomar medidas para cuidar mejor del planeta, seguimos abusando de los recursos naturales, consumiendo los de tres planetas por año, alterando así el funcionamiento más equilibrado de los fenómenos naturales.

CIDAF-UCM

Autor

  • Nacido en Izco (Navarra), en 1942, estudió filosofía en Pamplona (1961-1964). Hizo el noviciado en Gap – Grenoble (1964-1965), con los Misioneros de África (Padres Blancos). Estudió Teología en el instituto M.I.L. de Londres, (1965-1969), siendo ordenado sacerdote en Logroño, en los Padres Blancos en 1969.

    Comenzó su actividad misionera en África en 1969, siendo enviado a la diócesis de Hoima en Uganda, donde estuvo trabajando en la educación, desarrollo y formación de líderes durante nueve años. Luego vivió un periodo de trece años en diversas ciudades europeas, trabajando en la educación y capacitación de los jóvenes (Barcelona 1979-1983)) , en Irlanda como responsable de la formación de los candidatos polacos (1983-1985), y en Polonia donde fue Rector del Primer Ciclo de Filosofía Polaco (1985-1991), y se doctoró en Teología espiritual en Lublin, donde fue nombrado profesor de la misma Universidad Católica de Lublin (KUL), de dicha ciudad, en 1991.

    Regresó a Uganda en 1992, y fue elegido Provincial de los padres Blancos de Uganda hasta 1999. Durante este periodo, fue también presidente de la Asociación de Religiosas-os en Uganda (ARU), y pionero en la construcción del Centro Nacional de Formación Continua (USFC). Además inició la Comisión de Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC) en 1994, trabajando en la formación de líderes en JPIC.

    En 2000 y 2004 cursó estudios sobre educación en Justicia, Paz, y Transformación de Conflictos, en Dublín. Desde su regreso a Uganda, fue pionero en la capacitación de agentes sociales en JPIC, y en el establecimiento del primer Consorcio de Educación Ética (JPIIJPC), lanzado por seis Congregaciones Misioneras, en 2006. Desde el inicio, y hasta junio 2011, ostentó el cargo de primer Director del Instituto. Al mismo tiempo fue profesor invitado de Ética en la Universidad de los Mártires de Uganda (UMU).

    En septiembre de 2011 fue nombrado director general de África Fundación Sur (AFS), organismo que dejó de existir en 2021. En la actualidad sigue trabajando por África al 100 % siendo, entre otras ocupaciones, editorialista en el CIDAF-UCM.

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