El gobierno de Sudán acusó a Etiopía y a Emiratos Árabes Unidos (EAU) de participar en los recientes ataques con drones contra el aeropuerto internacional de Jartum y otras instalaciones militares, calificándolos como una “agresión directa”. Las autoridades sudanesas aseguran tener “pruebas concluyentes” de que los drones despegaron desde el aeropuerto etíope de Bahir Dar y fueron suministrados por Emiratos Árabes Unidos.

Los ataques, que rompieron un periodo de relativa calma en la capital tras la expulsión de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) de Jartum, obligaron a suspender durante 72 horas las operaciones del aeropuerto, que había retomado vuelos internacionales apenas una semana antes. Aunque no se reportaron víctimas en el ataque al aeropuerto, otros bombardeos recientes dejaron muertos civiles en Omdurman y el estado de Gezira.

Etiopía rechazó las acusaciones y las calificó de “infundadas”, mientras Emiratos Árabes Unidos negó cualquier implicación y acusó a Jartum de intentar desviar la atención de la guerra civil. Sudán retiró a su embajador en Adís Abeba y advirtió que responderá a cualquier nueva agresión.

El conflicto ha intensificado las tensiones regionales entre Sudán y Etiopía, enfrentados desde hace años por disputas fronterizas y por la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD). Los analistas han señalado que la creciente implicación de los actores externos en Sudán podría internacionalizar el conflicto, que desde 2023 ha causado más de 150.000 muertos y millones de desplazados.

Fuente: The EastAfrican

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