Pretoria declaró a finales del año pasado que había recibido las llamadas de socorro de 17 hombres que se encontraban atrapados en el epicentro de los combates más feroces en curso en la región oriental ucraniana del Donbás, tras ser engañados para unirse a fuerzas rusas. La presidencia sudafricana informó, el pasado sudafricana el 24 de febrero, que cuatro de los hombres ya habían regresado a casa la semana pasada y se esperaba que otros 11 regresen pronto.
Según el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, otros dos sudafricanos permanecen en Rusia, uno hospitalizado y el otro en proceso de tramitación. Las repatriaciones se facilitaron por vía diplomática, tras un compromiso asumido a principios de este mes por el presidente ruso, Vladimir Putin.
Según el gobierno sudafricano, los hombres, todos de entre 20 y 39 años, se habrían unido a fuerzas mercenarias con el pretexto de lucrativos contratos de trabajo. Fuentes oficiales informaron que las investigaciónes sobre las circunstancias que llevaron al reclutamiento de estos jóvenes para actividades mercenarias están aún en curso.
El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania declaró en noviembre que se había identificado a más de 1400 ciudadanos de 36 países africanos entre las filas rusas. La semana pasada, el Servicio Nacional de Inteligencia de Kenia declaró que más de 1.000 kenianos habían sido reclutados para luchar en la guerra entre Rusia y Ucrania, y que 89 de ellos se encontraban actualmente en primera línea.
La ley sudafricana prohíbe a sus ciudadanos luchar en el ejército de un país extranjero sin autorización gubernamental. Supuestamente, algunos de los hombres fueron engañados para viajar a Rusia con el pretexto de que recibirían entrenamiento en seguridad.
La organización no gubernamental INPACT, con sede en Suiza, publicó este mes un informe en el que describe las diversas formas en que se realiza el reclutamiento de soldados africanos. Estas incluyen anuncios de empleo falsos: seguridad privada, construcción, industria y trabajo agrícola; promesas de altos salarios y regularización migratoria; facilitación de visas para Rusia y transporte. El reclutamiento se realiza mediante el uso de redes informales, intermediarios privados y agencias especiales de reclutamiento.
Según medios internacionales, al menos tres personas sudafricanas están siendo investigadas por presuntos vínculos con el reclutamiento de los hombres al servicio de Rusia, entre ellas Duduzile Zuma-Sambudla, hija del expresidente sudafricano Jacob Zuma. Zuma-Sambudla negó cualquier irregularidad, pero renunció a su cargo como miembro del parlamento sudafricano tras las acusaciones.
Sudáfrica ha buscado mantener una postura no alineada en el conflicto en Ucrania, a la vez que mantiene fuertes vínculos con Moscú como miembro del grupo BRICS, junto con Brasil, India y China.
Fuentes: Al Jazeera – O Pais
[Traducción y edición, Jesús Zubiría]
[CIDAF-UCM]
