Durante las últimas semanas se han realizado protestas en todo Sudáfrica, en las que miles de personas han exigido la expulsión de todos los inmigrantes indocumentados.
Los manifestantes exigen controles fronterizos más estrictos y deportaciones masivas, acusando a los inmigrantes de contribuir al alto desempleo, al aumento de la delincuencia y al colapso de los servicios públicos.
Activistas antinmigrantes han amenazado con realizar protestas semanales para presionar al gobierno hasta que se cumplan sus demandas, y existe el temor de que las protestas se tornen violentas.
El gobierno sudafricano afirma que más de 53.000 extranjeros ya han sido deportados o repatriados desde que lanzó una campaña de gestión migratoria hace cinco semanas, y es probable que la cifra aumente a medida que continúen las repatriaciones y deportaciones.
Según las autoridades, la mayoría de los deportados procedían de Malaui, Zimbabue y Mozambique. Varios países africanos, entre ellos Ghana, Nigeria, Uganda y Kenia, han organizado la repatriación de sus ciudadanos en las últimas semanas.
La policía investiga el asesinato de un líder ultra
La policía de Sudáfrica investiga el asesinato de Andile Mvuyelwa Somgxada, líder provincial del grupo antimigrante March and March en Gauteng, tras ser atacado a tiros frente a su vivienda. La organización sostiene que el crimen fue una represalia por su campaña contra la inmigración irregular y denuncia amenazas previas contra sus dirigentes. En respuesta, las autoridades conformaron un equipo especial para esclarecer el caso.
El hecho ocurre en medio de un creciente clima de tensión por la inmigración en Sudáfrica, donde las protestas antimigrantes han estado marcadas por episodios de violencia e intimidación. Mientras el gobierno informa de más de 53.000 deportaciones recientes y reitera que solo las autoridades pueden hacer cumplir las leyes migratorias, varios países africanos continúan organizando la repatriación voluntaria de sus ciudadanos.
La ONU ha advertido contra el uso de los inmigrantes como chivos expiatorios de los problemas socioeconómicos de Sudáfrica.
El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, ha reconocido la preocupación pública por la inmigración, al mismo tiempo que ha condenado los ataques contra los inmigrantes, y ha advertido a los ciudadanos que no se tomen la justicia por su mano.
Sudáfrica es la nación más rica del continente y desde hace tiempo atrae a inmigrantes que buscan mejores oportunidades económicas, ingresando algunos en el país de forma irregular.
Fuente: Infobae – BBC News Africa
[Edición, Jesús Zubiría]
[CIDAF-UCM]
