Sudáfrica ha anunciado que se retirará temporalmente del G20 ante las constantes tensiones con Estados Unidos (EE. UU.), quien releva este año a Sudáfrica en la presidencia del grupo. El objetivo de este paso atrás por parte de Pretoria, la capital de Sudáfrica, es destensar en la medida de lo posible las relaciones bilaterales con EE. UU., después de que este boicoteara la cumbre hospedada por Sudáfrica en 2025 bajo acusaciones de políticas de hostilidad contra su país. Posteriormente, Donald Trump habló a finales de año de la posibilidad de vetar a Sudáfrica la asistencia a la cumbre en Florida en 2026.

Finalmente, buscando contentar a Washington, el ministro de finanzas sudafricano, Enoch Godongwana, ha confirmado que el país dará un paso atrás y se retirará temporalmente del G20 mientras esté presidido por Estados Unidos. Este es un tema del que se habló en el Foro Económico Mundial que ha tenido lugar en Davos, Suiza. Koffi Kouakou, profesor de la Escuela de Gobernanza de la Universidad de Witwatersrand, en Johannesburgo, lo ha descrito como una “decisión racional” para evitar problemas y cualquier crisis con EE. UU. La intención es reincorporarse en 2027, cuando Reino Unido cuente con la presidencia del grupo. 

Se trata de una medida sin precedentes en la historia del G20, por lo que han surgido miedos respecto a que la ausencia del país en la cumbre afecte en la cooperación de las potencias mundiales con África, debido a que Sudáfrica es el único país africano miembro del G20. Sin embargo, Godongwana confía en que la Unión Africana (UA), que también es miembro de este grupo y estará presente este año, sea capaz de transmitir las necesidades de los africanos. Aunque se teme que la situación con Sudáfrica perjudique también en las relaciones con la UA. A pesar de esta polémica, el gobierno sudafricano ha querido dejar constancia que su país apoya y cree en el multilateralismo y la cooperación internacional.

Fuente: All Africa

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