Somalia enfrenta nuevamente una grave amenaza alimentaria. Varias zonas del sur del país podrían entrar en situación de hambruna, según advirtieron organismos internacionales especializados en seguridad alimentaria. Uno de los casos más preocupantes que señala el informe de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases se sitúa en el distrito de Burhakaba, en la región de Bay, donde más del 37 % de los niños padecen desnutrición aguda. Los datos indican que en estas zonas no se están produciendo la lluvia necesaria. Por otra parte, tampoco se dispone de la cantidad necesaria de alimentos debido al encarecimiento provocado por la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán.

La situación recuerda a crisis anteriores vividas en Somalia, especialmente la hambruna de 2011, que dejó alrededor de 250.000 muertos, y las emergencias alimentarias de 2017 y 2022. Según la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria por Fases y FEWS NET, organismos centrado en proporcionar alertas tempranas sobre crisis de hambre, puede existir la probabilidad de que las lluvias estacionales permitan estabilizar temporalmente la situación. Sin embargo, Hannah Button, portavoz de FEWS NET, declaró la posible existencia de otra mala temporada de lluvias, ocasionando nuevas pérdidas de cosechas y acelerando el avance de la hambruna en regiones como Bay, Bakool y Gedo. Además, problemas frecuentes en el territorio somalí, como el conflicto y la inseguridad, continúan dificultando el acceso de la población a los alimentos y la asistencia básica.

Los organismos humanitarios también alertaron sobre el fuerte descenso de la financiación internacional destinada a Somalia. Mientras en 2022 se movilizaron más de 2.300 millones de dólares para responder a la sequía, en 2026 la ayuda apenas alcanza los 160 millones, en comparación de los 531 millones que fueron destinados en 2025. Aunque recientemente aumentó la asistencia alimentaria, esta solo logró cubrir a una pequeña parte de las personas en situación crítica. Actualmente, cerca de seis millones de somalíes enfrentan niveles graves de inseguridad alimentaria, en un contexto agravado por los recortes globales a la ayuda exterior y las tensiones internacionales que afectan a las operaciones humanitarias.

Fuentes: Reuters

[CIDAF-UCM]