El Parlamento de Somalia vivió una jornada de fuerte tensión el pasado sábado tras la entrada de agentes armados de la policía federal en el hemiciclo, un hecho que, según varios legisladores, derivó en amenazas directas y en la paralización de la actividad parlamentaria. De acuerdo con testimonios de diputados que pidieron mantener el anonimato por motivos de seguridad, los agentes impusieron medidas extraordinarias dentro de la cámara, advirtiendo que cualquier intento de intervenir sin autorización podría tener consecuencias graves. Estas acciones impidieron el desarrollo normal de las sesiones y generaron escenas de caos en el recinto.
La situación se agravó cuando una diputada fue presuntamente agredida físicamente por miembros de la policía, un episodio que ha causado especial indignación al tratarse del segundo caso similar denunciado en los últimos meses dentro del complejo parlamentario. Legisladores y observadores han expresado su preocupación por la seguridad de los representantes electos, en particular de las mujeres. Fuentes parlamentarias señalaron que el despliegue policial habría tenido como objetivo proteger los intereses políticos del presidente Hassan Sheikh Mohamud, evitando posibles desafíos desde el Legislativo.
Expertos constitucionales y varios diputados calificaron la intervención como una grave vulneración de la independencia del Parlamento, afirmando que las fuerzas de seguridad excedieron su función de protección para convertirse en un instrumento de presión política.
Fuentes: APA News – Garowe Online
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