Solo en la diáspora africana: por qué los afroamericanos necesitan más solidaridad

19/12/2018 | Opinión


El autor escribe sobre la doble marginación que enfrentan los africanos en la diáspora, especialmente los que viven en los Estados Unidos de América.

Miré al cartel que había junto a la taquilla, algo confundido. 5.200CFA (9 dólares) para no africanos, 2.700CFA (5 dólares) para africanos no senegaleses y 1.500CFA (aproximadamente 3 dólares) adultos senegaleses para tomar un ferry a la Isla de Gorée, la isla donde se encuentra el último puesto de avanzada de esclavos en Senegal. Los precios indicaban la mercantilización de uno de los eventos más trágicos de la historia y una distinción violenta entre aquellos cuyos antepasados pasaron a través de la isla Gorée debido a la trata de esclavos y aquellos cuyos antepasados permanecieron en África.

Las fortalezas de esclavos, como la que se encuentra en Gorée, contribuyeron brutalmente a la expansión de la diáspora africana. No había precio que reflejara esta realidad. Lo que vi, en cambio, reflejaba las formas en las que la especialidad y el capitalismo se combinan para crear una disonancia cognitiva que sostiene la discordia y la alienación en la diáspora. La diferencia en las tarifas representa un sentido real e imaginado de los privilegios económicos globales que podrían ser aún más complicados. Mis propias experiencias como una afroamericana, siendo llamada toubab, nassara, obroni, mzungu (todos significan blanco), durante mis viajes por África reforzaron un sentido de desapego de esto que llamamos «la diáspora». ¿Dónde están los ejemplos de panafricanismo en nuestras actividades diarias?

El efusivo derramamiento de ira, resentimiento, confusión y derrota están incrustados en la experiencia afroamericana. Estos han resurgido más recientemente con la embestida del terrorismo y la antinegritud que se teje en el tapiz americano. En Kentucky, dos afroamericanos fueron asesinados mientras compraban en una tienda de comestibles, por la única razón de su color. Justo antes de disparar al hombre y mujer afroamericanos, el hombre blanco armado intentó entrar a una iglesia afroamericana. Esto podría haber sido una repetición de lo que ocurrió en 2015 en Charleston, Carolina del Sur, donde un hombre blanco armado disparó contra los fieles en una iglesia afroamericana matando a nueve personas.

El contexto político estadounidense cultiva retórica y acción contra los negros. Durante la temporada de campaña para las elecciones intermedias de 2018, los candidatos que competían con opositores afroamericanos en estados que poseían antiguos esclavos movilizaron a sus bases mediante el uso de un discurso racista y alarmista. Stacey Abrams, candidata a convertirse en la primera gobernadora afroamericana en la historia del país, se enfrentó a un oponente cuyos partidarios enviaron llamadas a los electores de Georgia presentando a Abrams y Oprah Winfrey con ofensas raciales e insultos de tipo sexual [1]. Justo al sur de Georgia, Andrew Gillum, presentándose como el primer candidato afroamericano para Gobernador en el estado de Florida, hizo una campaña que fue respondida con epítetos raciales por parte de su oponente político [2].

Las elecciones intermedias resaltaron lo que muchos afroamericanos saben y experimentan diariamente, una permanente inquietud en la forma en que vivimos nuestras vidas. O, como lo dijo Dubois, «Eso es lo peor de todo». Imagínese pasar su vida al acecho de insultos o buscando evitarlos, esquivando (instintivamente y a pesar del desesperado refuerzo de coraje) golpes que no llegan siempre, pero casi siempre; no cada día, pero sí cada semana, cada mes, cada año ”[3].

Dubois es un puente útil, histórico y contemporáneo, entre el costo de viajar a la isla de Gorée como africano de la diáspora y las elecciones intermedias de 2018. Su vida y trabajo respaldan mi punto principal: en un contexto global en el que el Estado-nación es el constructo político más importante ¿dónde acudirán los afroamericanos en busca de solidaridad y protección contra la creciente antinegritud que continúa animando el comentario socioeconómico y político en América?

Hay una larga historia de solidaridad en la diáspora africana, desde Ghana que ofrece la doble ciudadanía a los africanos en la diáspora hasta el Foro de TransAfrica generando el movimiento de los Estados Unidos para respaldar a los sudafricanos negros en su lucha para acabar con el apartheid. Hubo también los conocidos Congresos Panafricanos desde 1919 hasta finales de 2014, que proporcionaron un espacio internacional para que las personas de la diáspora africana colaboren en soluciones para acabar con los sistemas de opresión globales y domésticos. Sin embargo, las soluciones están, casi siempre, situadas en el contexto de la nación-estado. Para los afrodescendientes que viven en estados colonos, nuestras luchas políticas y económicas se ven agravadas por lo que Dubois llama «doble concienciación».

Vivir en estados-nación donde la «nación» se basa en una identidad antinegra requiere que operemos con múltiples identidades que son un anatema entre sí.

Aquellos de nosotros que construimos una parte de nuestra identidad basada en una ideología panafricana sentimos el tirón constante entre nuestros compromisos con un mundo que trasciende la nación-estado y los poderes y privilegios inmediatos que emanan de la nación-estado. Debido a la posición de Estados Unidos como hegemonía global e intento de imperio, el resto de la diáspora supone que los afroamericanos también participan del botín de la expansión militar y capitalista de Estados Unidos. Y esto es, hasta cierto punto, cierto.

Sin embargo, estos «beneficios» (si se quiere) son coexistentes con el totalitarismo invertido y las maquinaciones antinegras de Estados Unidos. Por ejemplo, con un producto interno bruto de 19.39 billones de dólares y un ingreso promedio de aproximadamente 59,000 dólares, Estados Unidos tiene la tasa de encarcelamiento más alta del mundo. En 2013, los hombres afroamericanos constituían el 37% de la población encarcelada del país. O, en este mismo país, las mujeres negras mueren con una tasa tres veces mayor que las mujeres blancas después de dar a luz [4]. Ante un prolongado y sutil genocidio contra los negros en los Estados Unidos, ¿a dónde podrán dirigirse los afroamericanos en busca de solidaridad y protección?

Harper-Shipman


Notas:

1. https://www.cnn.com/videos/politics/2018/11/06/stacey-abrams-racist-robo… accessed on 23 November 2018

2. https://www.tallahassee.com/story/news/politics/elections/2018/11/06/his… accessed on 23 November 2018

3. W.E.B. Dubois, (1920), Darkwater: Voices from within the Veil

4. https://www.npr.org/2017/12/07/568948782/black-mothers-keep-dying-after-… accessed 23 November 2018.

Fuente: Pambazuka News

[Traducción, Jesús Esteibarlanda]

[Fundación Sur]


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