Al menos siete personas, entre las que se incluye una niña, han resultado muertas en el fuego cruzado entre las fuerzas leales al presidente de Burkina Faso y los soldados amotinados.
Las muertes se han producido cuando las fuerzas de élite rodearon por primera vez a los soldados amotinados en la ciudad de Bobo Dioulasso, la segunda más importante del país, después de la capital, Uagadugú.
La intervención de las fuerzas especiales se produjo después de varios días de saqueos y disparos por parte de los soldados amotinados, en el comercial centro de la ciudad.
Soldados descontentos han estado protestando violentamente para reivindicar un aumento de salario.
El presidente Blaise Compaore respondió a sus protestas, que comenzaron el pasado mes de febrero, prometiéndoles una serie de beneficios, y despidió a los jefes de seguridad de su gobierno.
El motín de los soldados, que se suma a manifestaciones de los sindicatos, grupos de la sociedad civil y diversos sectores, para protestar por el alto coste de la vida, está siendo considerado por los analistas como el reto más grande al que se ha enfrentado el señor Compaoré en sus 24 años al frente del gobierno.
(Angola Press, 06-06-11)
