La capital de Senegal celebró el domingo por la noche la victoria que su selección de fútbol logró tras imponerse a Marruecos en la final de la Copa Africana de Naciones. Esta es la segunda vez en los últimos cuatro años que el combinado senegalés se alza con el título. La victoria por 1-0, conseguida en la final disputada en Rabat, se produjo a pesar de que, en un momento del encuentro, los jugadores senegaleses abandonaran el terreno de juego “para protestar por un penalti”. El incidente tuvo lugar después de que un gol de Senegal fuera anulado, “provocando gritos e incredulidad entre los espectadores” que seguían el partido desde las gradas públicas de Dakar, Senegal.

Mamadou Diallo, exfutbolista senegalés, afirmó que “intentaron robarnos la victoria, pero (…) Senegal siempre saldrá victorioso”. Al igual que otros aficionados que celebraban en las calles, expresó su malestar por lo que consideró “acciones parciales del árbitro”. En Dakar, los seguidores salieron a celebrar el triunfo con banderas senegalesas en alto, mientras cantaban y bailaban para celebrar la victoria.

La última vez que Senegal se proclamó campeón del torneo fue en 2022, tras vencer a Egipto en la tanda de penaltis. Con este nuevo triunfo, el país se consolida como una potencia del fútbol africano, poniendo de manifiesto “la capacidad de recuperación del equipo”, así como su manejo de “la presión en una final de alto riesgo” frente a uno de los rivales más fuertes del continente en términos futbolísticos. 

Fuentes: Africa News – Circuit Africa 

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