El director de un grupo de Derechos Humanos de la República Democrática del Congo, ha obtenido la libertad condicional, después de haber estado detenido durante un mes, por denunciar prácticas de esclavitud en una cantera.

Robert Ilunga, el presidente de Amigos de Mandela para la Defensa de los Derechos Humanos, fue arrestado el 31 de agosto, por los servicios de inteligencia nacional, de Kinshasa.

Fue puesto en libertad el día 1, según la organización no gubernamental la Voz de los Sin Voz.

En un informe publicado a mediados de agosto, el grupo de derechos humanos acusó a la sociedad General Industrial, SGI, una compañía privada, que emplea a 300 personas en la cantera de Kasangulu, al suroeste de Kinshasa, de tratar a sus trabajadores como esclavos.

El informe decía que los trabajadores soportan insultos, 12 horas de trabajo ininterrumpido y falta de compensación por accidentes en el lugar de trabajo.

El documento añadía que los oficiales de la SGI estaban protegidos por algunos políticos en el poder, pero no nombró a ninguno.

Voz de los Sin voz, ha pedido que se tomen medidas legales para que se retiren los cargos contra Illunga, y que se tomen medidas ejemplares contra SGI, así como presentar cargos contra los agentes de los servicios de inteligencia por “secuestro y detención ilegal secreta”.

(News24, Suráfrica, 05-10-09)