Protagonismo creciente de Ruanda en la República Centroafricana

27/09/2023 | Crónicas y reportajes

El 7 de julio de 2023, International Crisis Group (ICG) presentó un extenso análisis/informe con el título «Le rôle croissant du Rwanda en République Centrafricaine». La reciente muerte en accidente de Yevgueni Prigozhin, jefe de los mercenarios rusos Wagner, presentes, como los ruandeses, en la RCA, plantea serios interrogantes sobre la continuidad y características de la presencia rusa tanto en RCA como en otros países africanos. Ruanda puede adquirir todavía más peso e influencia, e incluso, tal y como algunos observadores apuntan, «recibir el encargo» de Francia/Europa/Occidente de «poner orden» en tantas zonas convulsas africanas cada vez más hostiles y decididas a romper lazos tradicionales con Francia.

Se presenta un amplio resumen del informe de ICG, que, si bien centrado en la influencia de Ruanda en RCA, puede aportar elementos de reflexión más allá del caso concreto tratado.

International Crisis Group introduce el tema con este breve párrafo, que de algún modo expresa también la opinión de la organización: Ruanda se ha convertido en un actor esencial en la RCA. Ayuda al gobierno a luchar contra los rebeldes (es el país que aporta más cascos azules a la Misión de la ONU en RCA (MINUSCA), además de las tropas enviadas por Ruanda tras la firma del acuerdo bilateral Bangi-Kigali), apoya las reformas del Estado e invierte en numerosas empresas (mineras y proyectos agrícolas). Este compromiso resulta benéfico pero va acompañado de algunos riesgos. Bangi y Kigali deberían actuar rápidamente para minimizar estos últimos.

La implicación de Ruanda en RCA

Desde hace ya varias décadas, los dirigentes africanos han expresado su interés en promover “soluciones africanas a los problemas africanos”, sobre todo en el terreno de la paz y seguridad, sin tener que depender de misiones internacionales largas y costosas. Paul Kagame, presidente de Ruanda es un fervoroso defensor de esta idea y espera jugar un papel de primer orden es la búsqueda de «soluciones africanas». Un planteamiento que defendió con mucha energía cuando le tocó el turno, en 2018, de la presidencia de la Unión Africana. La República Centroafricana es uno de los países, aunque no el único, en los que Ruanda trata de llevar adelante esta doctrina, que a su vez expresa cierta hostilidad ante la influencia en asuntos africanos de por parte de las antiguas potencias coloniales o de instituciones occidentales.

Un laboratorio para la diplomacia militar ruandesa

La estrategia de Ruanda en RCA es un elemento más de su diplomacia militar, que desde 2002 ha permitido establecer relaciones económicas en países africanos en los que mantiene tropas y que disponen de importantes recursos naturales de los que Ruanda carece. La contribución de Ruanda a las misiones de paz de la ONU y de la UA se ha convertido en un instrumento de política exterior. (En 2013 Ruanda creó la Academia ruandesa por la paz para formar oficiales en esa función). Las intervenciones en RCA y Mozambique, y otras previstas en Benín, han reforzado el rol de Ruanda como alternativa africana para operaciones multilaterales contra rebeldes, yihadistas, grupos armados.

La colaboración con RCA se inició en 2013, en plena crisis centroafricana debido a un golpe de Estado contra Bozizé: Ruanda puso al servicio de la misión de la UA 850 soldados. En 2014 la MINUSCA cogió el relevo; Ruanda hoy es el primer suministrador (en torno a 2.000 soldados y policías). En 2016, el presidente Touadéra comenzó a buscar asistencia militar que garantizara la seguridad en RCA tras la retirada de la misión francesa y los fracasos de la MINUSCA incapaz de enfrentarse a varios grupos armados; al mismo tiempo, trató de atraer inversiones para el desarrollo económico. En 2019, tras una visita del presidente Kagame a Bangui, los dos países, RCA y Ruanda, firmaron un acuerdo bilateral de cooperación militar. En diciembre de 2020, Kigali envió urgentemente cerca de mil soldados, en un contexto de gran tensión política, debido a que el expresidente Bozizé había creado un nuevo grupo rebelde, la Coalición de Patriotas por el Cambio (CPC). Este nuevo contingente ruandés, no sometido a las reglas de la ONU, al lado de las fuerzas armadas centroafricanas, y de los mercenarios rusos del grupo Wagner, ha contribuido a luchar contra la CPC, aunque el rol principal de los ruandeses, a petición de Touadéra, es el de protegerle.

En agosto de 2021, Ruanda, por otro lado, considera una prioridad participar y pilotar la reforma del sector de seguridad de la RCA, cuestión que la sitúa en competencia con el grupo ruso Wagner.

Los soldados ruandeses en RCA, sea como cascos azules o como tropas desplegadas en el marco del acuerdo bilateral (“tropas bilaterales ruandesas”), en opinión de ICG, tienen buena reputación, tanto entre la población como entre las autoridades. Los incidentes han sido poco numerosos, sobre todo comparados con los que han implicado negativamente a las tropas onusianas y a los mercenarios de Wagner.

Más allá de la “eficacia” de la asistencia militar ruandesa en el control o eliminación de los rebeldes armados, está su implicación en el proceso de paz en RCA. Pretende Ruanda presentarse como un experto en la materia, deseoso de aportar su experiencia de reconciliación (¿?) en Ruanda. Por razones muy diversas, los acuerdos de paz firmados con diferentes grupos no se han convertido en realidad, y el presidente Touadera tiende a apostar más bien por una victoria militar, a pesar de los esfuerzos de Ruanda y Angola para retomar la vía del diálogo y negociación.

Los responsables ruandeses, paralelamente a su asistencia militar, afirman que su objetivo es contribuir al reforzamiento de las instituciones nacionales y preparar el terreno a una estabilidad duradera en RCA.

Varios ruandeses ocupan puestos de responsabilidad en la MINUSCA y tratan de minimizar las tensiones o roces entre el ejército centroafricano, los cascos azules y los mercenarios rusos Wagner. El partenariado con Kigali ha facilitado algunas reformas estructurales en la función y finanzas públicas, en la gestión informatizada de recursos humanos. En abril de 2022, se firmó un acuerdo de colaboración “sur-sur”, con el envío de expertos ruandeses, más allá de aspectos militares o de seguridad. International Crisis Groupe pone de relieve el interés de Ruanda en la estabilidad de la RCA que permitiría proteger mejor sus inversiones en el terreno económico.

El apoyo de Ruanda se produce en un momento en que las relaciones de la RCA y los donantes de fondos occidentales son más bien tensas. Francia y la Unión Europea han congelado su aportación, el Banco Mundial ha retirado su ayuda presupuestaria, invocando falta de transparencia y uso de fondos públicos para pagar a Wagner. La ayuda extranjera representa el 50% de los ingresos del Estado. Bangui considera que Francia y otros países occidentales castigan a la RCA por su vinculación con Rusia. Los ruandeses tratan de apaciguar la situación.

Creciente influencia económica de Ruanda

Kigali ha firmado también acuerdos económicos con Bangui, gracias a los cuales ha invertido en la extracción de minerales de los que carece y a la vez sirven para cubrir los gastos de su intervención militar. Utiliza sociedades, como Cristal Ventures, un holding de empresas que pertenece al partido en el poder (FPR) para gestionar sus actividades comerciales en RCA, protegidas por el ejército ruandés.

En 2022, los ruandeses habían creado más empresas que cualquier otro país (salvo Camerún): más de un centenar que actúan en los sectores más diversos (producción de bienes de consumo, transporte, logística, restauración, inmobiliaria, infraestructuras. Utilizan Rwandair (dos vuelos semanales) para sacar/introducir las mercancías.

Los ruandeses han comprado, gracias a las facilidades que les han ofrecido las autoridades, numerosas tierras para instalar granjas, gestionadas con frecuencia por personal centroafricano. Los propietarios ruandeses mantienen “un perfil bajo”.

Empresas ruandesas, controladas por el partido en el poder como Crystal Ventures, operan en el sector minero. La RCA alberga importantes yacimientos de oro, diamantes, combustibles fósiles, uranio. El gobierno acuerda grandes concesiones a inversores extranjeros como pago, por ejemplo, de los servicios prestados en materia de seguridad. Como decía un responsable ruandés, “en Ruanda tenemos una refinería de oro, una fundición de tantalio y niobio, así que debemos crear un aprovisionamiento”.

Estas nuevas empresas constituyen un destino para la instalación emigrantes ruandeses; el mercado de trabajo en Ruanda está saturado y las tradicionales salidas de ruandeses (por ejemplo, Uganda y Congo) son menos atractivas.

La RCA saca también provecho de los acuerdos con Ruanda (El entorno del presidente Touadéra aprecia el Estado fuerte ruandés en comparación al “Estado fantasma de la RCA)

y de las inversiones ruandesas, pero International Crisis Group pone el acento en el secreto que los rodea, ya que jamás se ha publicado el contenido de los mismos. La falta de información no hace sino levantar las sospechas de los centroafricanos.

Internatiomal Crisis Group, tras Volver a señalar los aspectos positivos de la presencia ruandesa (la profesionalidad de los cascos azules ruandeses de la misión en la protección de la sociedad civil, la ayuda ruandesa de las tropas bilaterales para expulsar a la CPC de Bangui y mantener las vías de comunicación de la capital con el resto del país, el mantenimiento del proceso de paz, la restauración de la autoridad del Estado), dedica varios párrafos a los riesgos de dicha presencia y actividad ruandesa.

Riesgos de la colaboración e influencia ruandesa en RCA

La oposición estima que la ayuda ruandesa es sobre todo un apoyo firme a Touadéra y su régimen autoritario, decidido a mantenerse en el poder contra lo establecido en la constitución de la RCA, si bien Ruanda rechaza esta acusación. Queda en entre dicho la imagen de imparcialidad de Ruanda en la búsqueda de una solución pacífica de la crisis.

Existe entre centroafricanos la percepción de que los inversores económicos ruandeses se benefician de un trato de favor en la concesión de explotación minera y que hay una especie de invasión económica ruandesa, en perjuicio de los inversores centroafricanos, ya que las tropas ruandesas protegen y vigilan especialmente los intereses económicos de su país; algo que sucede en las regiones mineras y en las tierras agrícolas propiedad de ruandeses. Todo ello alimenta la impresión de que Kigali ha montado una colonización económica.

Existen tensiones que, según ICG, podría derivar en reacciones violentas de ciudadanos centroafricanos que se sienten abandonados por su Estado y podrían dirigir su resentimiento contra los extranjeros receptores de un trato favorable.

Por otro lado, está la delicada posición de Ruanda vis-à-vis del grupo de mercenarios  Wagner.

Kigali mantiene buenas relaciones con Moscú, pero desconfía de Wagner. Aun cuando ha trabajado en temas de seguridad con Wagner, trata de distanciarse lo más posible dado las acusaciones de violencia y malos tratos que caen sobre los mercenarios de Wagner; ha solicitado de las autoridades que separen con claridad las zonas en las que operan unos y otros.

Por otra parte, caso de que estas tropas rusas permanezcan en RCA (asunto que no está nada claro) las fricciones entre rusos y ruandeses pueden aumentar ya que se hacen la competencia en materia económica y de seguridad. ICG afirma que el riesgo de que los soldados ruandeses choquen con los mercenarios rusos en las zonas mineras en las que cohabitan es elevado; han existido precedentes.

Esta rivalidad en torno a las riquezas mineras puede a su vez exacerbar los conflictos locales. Wagner utiliza milicias locales (apodadas «rusos negros») para controlar la seguridad del terreno minero que controla.

La rivalidad entre rusos y ruandeses se da también en el terreno de la formación militar. Wagner tiene (tenía) el monopolio, pero como consecuencia de los acuerdos bilaterales entre Bangui y Kigali las tropas ruandesas pueden también ocuparse de esta cuestión, lo que puede generar nuevas tensiones. Sectores próximos a Touadéra apoyan decididamente a los rusos de Wagner, que, al parecer, no se privan de hacer ver a los centroafricanos que son los Estados Unidos los que están detrás de Ruanda.

ICG apunta también a que los gobiernos occidentales (que se han retirado) podrían contribuir deliberadamente a empujar a las fuerzas ruandesas entren en confrontación con los Wagner. Los EEUU, que aprecian la contribución de Ruanda a la MINUSCA y a otras misiones en África, podrían apoyar Ruanda como contrapeso a la influencia rusa. En ese sentido está el ejemplo de los ruandeses en Mozambique, a donde Kigali envió tropas en 2021, que han permitido detener los avances de yihadismo, cuando los Wagner habían fracasado en la tarea.

International Crisis Group plantea finalmente algunas recomendaciones y sugerencias, centradas fundamentalmente en los riesgos de conflicto en torno a la explotación de los recursos naturales y el choque de influencias entre las potencias en RCA.

Ruanda debería velar en separar sus actividades militares de las económicas

La discreción y/o opacidad de Ruanda como socio económico podría deteriorar la imagen su en el continente; por otra parte, la población centroafricana ha visto muchas veces que los extranjeros se comportan como depredadores. La falta de transparencia siembra la duda respecto de las verdaderas intenciones de los ruandeses, por lo que son percibidos como una potencia más que sostiene un régimen autocrático en favor de sus propios intereses.

Ruanda debería dar detalles sobre los acuerdos militares y económicos firmados con Bangui, cuyo contenido se mantiene en secreto.

Ruanda debería trasladar sus tropas, que en exclusiva sirven para vigilar las empresas e intereses económicos ruandeses, a zonas o territorios donde su presencia serviría a garantizar la seguridad de las poblaciones y de los empresarios e intereses centroafricanos.

Los empresarios ruandeses deberían estar en permanente contacto con las autoridades locales y con los jefes tradicionales para que sus actividades sean claramente conocidas y valoradas, evitando sospechas y desconfianzas.

Ruanda debería presionar al presidente Touadéra para que reemprenda el diálogo con los rebeldes de la CPC, y jugar un papel de facilitador cooperando con la MINUSCA. Las tropas bilaterales podrían contribuir a garantizar la adhesión a los acuerdos entre las partes.

Es necesario desactivar las tensiones entre los dos principales socios de RCA en materia de seguridad: el grupo Wagner y las tropas bilaterales ruandesas. Touadéra debería asignar a cada uno de estos dos socios zonas o territorios distintos y misiones concretas en el proyecto de formación de las fuerzas nacionales de seguridad.

ICG destaca la recomendación de que Occidente debería evitar apoyar explícitamente a Kigali con vistas a reducir la influencia de los Wagner (los rusos).

CONCLUSIÓN

International Crisis Group considera que los centroafricanos apoyan la presencia de Ruanda, cuyas tropas participan en el mantenimiento de la paz en la capital y en los ejes estratégicos, a la vez que refuerzan sus instituciones. Las empresas ruandesas podrían también crear empleos y fortalecer la economía titubeante del país, pero Ruanda debe evitar ser percibida como una potencia depredadora. Es indispensable una mejor coordinación entre rusos y ruandeses.

Fuente: International Crisis Group

[CIDAF-UCM]

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