Según expertos de la ONU hasta 1.000 soldados ugandeses se han desplegado en la República Democrática del Congo (RDC), concretamente en Bunia, en la provincia de Ituri, así como en los territorios de Mahagi y Djugu. Lo hacen con el pretexto de combatir a grupos armados y sin la autorización del gobierno congoleño.

Las autoridades ugandesas afirman que el despliegue busca hacer frente a la amenaza que representa la Cooperativa para el desarrollo del Congo (CODECO), un grupo armado que opera en Ituri, en el noreste de la RDC. Los combatientes de CODECO han sido acusados de llevar a cabo ataques en el lago Alberto, donde se encuentran algunas de las instalaciones petroleras de Uganda. Sin embargo, los expertos de la ONU argumentan que la verdadera motivación es asegurar los intereses económicos, especialmente el comercio de oro y madera.

No es la primera vez que esto acontece. Ya en el año 2000 tuvo lugar “la Guerra de los Seis Días”, un enfrentamiento mortal entre fuerzas ugandesas y ruandesas en Kisangani. El enfrentamiento tuvo lugar entre el 5 y 10 de junio y causó aproximadamente 1.000 muertos y más de 3.000 heridos, sobre todo civiles.

Más tarde, en 2021, el gobierno congoleño aprobó el despliegue de fuerzas ugandesas en el territorio de Beni para combatir a los rebeldes de las Fuerzas de Defensa de Uganda (ADF), vinculados al Estado Islámico. El mandato de las fuerzas ugandesas se ha extendido y ha aumentado su número desde entonces. Se desconoce el número exacto de hombres que han sido enviados por Uganda a la RDC.

Fuente: Africanews

[Traducción y edición, Jesús Zubiría]

[CIDAF-UCM]