En cumplimiento de la legislación vigente, solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web.
Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies
Más información
| ACEPTO

Fundación Sur
Revista
Radio
Foro de Emprendedores

África en la Escuela
AfroIslam
Taller de Radio


Búsqueda personalizada


Blog Académico
Informe Mapping de la ONU sobre violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario cometidas en RD Congo entre marzo de 1993 y junio de 2003
...leer más...
Desafíos ambientales de la integración africana, José María Mella
...leer más...
Las señas de identidad de la Generación del 98 español y la generación del despertar africano de los 30, por Théophile Obega
...leer más...
Desarrollo humano e integración de África, por José María Mella Márquez
...leer más...
Ética e integración económica africana, por José María Mella Márquez
...leer más...

Blog Académico

Noticias
La ilegalidad no impide la práctica de la poligamia en la RD Congo
...leer más...

Angola amplía las plazas laborales en el sector de la educación
...leer más...

Avances en la investigación en Zimbabue
...leer más...

Zambia busca mitigar los efectos del cambio climático
...leer más...

Presentación de la Plataforma Ciudadana Patriótica de Gabón en París
...leer más...

Reclamación sindical ante la subida de precios en Mauricio
...leer más...

Las fuerzas de seguridad de Gabón reciben nuevo material informático
...leer más...

Reunión del Comité de seguimiento de la subida de salario a profesores senegaleses
...leer más...

La bandera LGTBIQ+ ondea en las embajadas de Finlandia y Suecia en Zambia
...leer más...

Zambia continúa su programa de reconocimiento de propiedades
...leer más...

Siguen sin encontrar supervivientes en la mina inundada en Burkina Faso
...leer más...

Nuevos enfrentamientos armados en Libia
...leer más...

Kenia alberga la XI Cumbre de "Africités"
...leer más...

Somalia ya tiene nuevo presidente
...leer más...

El presidente de Guinea-Bissau disuelve el parlamento
...leer más...


Noticias

Bitácora Africana
Los drones letales son una nueva amenaza para África, por Lázaro Bustince
...leer más...
Diplomacia alimentaria, por Ramón Echeverría
...leer más...
No debiera, pero funciona, por Ramón Echeverría
...leer más...
Por un cacao verde: trazabilidad de los granos y la lucha contra la deforestación, por Bartolomé Burgos
...leer más...
Unidos por la paz y el multilateralismo democrático, por Federico mayor Zaragoza
...leer más...

Bitácora Africana

Inicio > REVISTA > Opinión >

¿Podría Sudáfrica convertirse en un "Estado frágil"?
24/01/2019 -

El Estado fallido, o dicho de otra manera cómo los Estados fracasan, se ha convertido en un objeto de análisis que preocupa en el siglo XXI. Tradicionalmente, esta situación se caracteriza por la incapacidad de las principales instituciones estatales de proporcionar bienes públicos a sus ciudadanos por ser incapaces garantizar su seguridad física y de ofrecer entornos económicos productivos.

La fragilidad de un Estado es un indicador de lo susceptible que dicho Estado es de fracasar, y se presenta en forma de capacidades debilitadas, legitimidad disminuida y escasez de recursos. El riesgo y el alcance del fracaso giran inevitablemente en torno a la prevalencia de la violencia, el estado de la economía y la operatividad de las instituciones.

El Índice Mundial de Fragilidad publicado anualmente por el Fondo para la Paz (en el que 15 de los 20 países más vulnerables son africanos) emplea unos 12 indicadores. Éstos evalúan el alcance de la corrupción y la delincuencia, la capacidad de recaudar impuestos, la presencia de desplazados internos, la salud de la economía, los niveles de desigualdad, la persecución o discriminación institucionalizada, las presiones demográficas y la escasez de personal cualificado y el deterioro del medioambiente.

En el corazón de la fragilidad y el fracaso se encuentra la naturaleza de la organización política local, que determina las políticas que se adoptan. La fragilidad se intensifica cuando las decisiones se toman para satisfacer los intereses de una minoría visible, a veces definida en términos raciales, religiosos o étnicos. Más sencillamente, esto se puede entender como el grado de compromiso de los líderes con el bienestar popular, en otras palabras, la medida en que los líderes están dispuestos a tomar las decisiones correctas en defensa del interés nacional a largo plazo.

Los indicadores empíricos de Sudáfrica apuntan preocupantemente a una creciente fragilidad.

Sudáfrica se sitúa en la segunda mitad de la lista de estados, en la categoría de "riesgo elevado" del Índice de Fragilidad. Su tasa de crímenes violentos está entre las 10 más altas del mundo, con más de 30 asesinatos por cada 100.000 habitantes. Su situación fiscal se debilita a medida que la deuda rebasa la línea del 60% del producto interior bruto, momento en el que su posición en el ranking de inversión por países empieza a peligrar. En cuanto a los estándares educativos más relevantes, como las matemáticas y las ciencias, Sudáfrica sigue obteniendo malos resultados. Su tasa de crecimiento económico se ha mantenido en torno al 1%. El hecho de que las empresas estatales estén en deuda es un indicador, cuando menos, de ineficiencia y del estado de la gobernanza.

Pero más importante aún es el hecho de que casi cuatro de cada diez sudafricanos están desempleados, lo que afianza la pobreza y empeora constantemente la desigualdad y la inestabilidad. Todo ello sugiere que las principales decisiones políticas que se han tomado han sido las equivocadas.

Las futuras decisiones deberían tener como objetivo estabilizar las finanzas públicas y empujar el crecimiento por encima de, al menos, el 3%, lo que también establecería un círculo positivo sobre la deuda y el desempleo.

Para lograrlo, cinco acciones serían de gran ayuda:

- En primer lugar, poner fin a esta locura, incluidos los mensajes confusos sobre la expropiación de tierras sin compensación, los murmullos sobre la nacionalización y el alto nivel de tolerancia al nacionalismo racial populista y divisivo.

- En segundo lugar, desarrollar un enfoque de precisión para la creación de empleo, examinando cada medida y determinando si ayuda u obstaculiza el empleo. ¿De qué sirve que exista un salario mínimo, como se legisló recientemente, cuando la economía no es capaz de generar el crecimiento necesario para crear nuevas oportunidades de empleo e ingresos que hagan que el salario mínimo sea sostenible?

- En tercer lugar, abordar el riesgo fiscal y reducir la carga que pesa sobre el gobierno mediante la comercialización de las aproximadamente diez empresas de propiedad estatal más relevantes (de un total de 131 empresas de este tipo). No parece haber otra manera de resolver el problema del servicio eléctrico, Eskom, cuya carga fiscal es de 419.000 millones de rublos (30.000 millones de dólares, diez veces la cifra de 2007), o de South African Airways, donde el actual régimen de rescate es similar a esperar una mejoría por parte de un alcohólico en fase de negación.

La reducción de la deuda del gobierno incluirá también la racionalización gradual del servicio público, que ya consume el 40% del presupuesto público, y el fin de la práctica de asignar mandatos presupuestarios sin financiación a los gobiernos locales. En la actualidad, unos 113 de los 278 municipios cuentan con este tipo de mandatos.

- En cuarto lugar, abrir aún más la economía a los mercados mundiales, no sólo a los inversores, sino también a los turistas. Empezando por permitir el acceso sin visado a todos los países con una renta per cápita más elevada, y permitir la presentación de solicitudes en línea al resto de países. Hay que dar prioridad al establecimiento de acuerdos bilaterales de libre comercio.

- En quinto y último lugar, descentralizar los servicios gubernamentales, en particular en los ámbitos de gobernanza local, la policía y el transporte. Por algo es esta una tendencia mundial. Los gobiernos locales y regionales están más cerca de las personas y, si se refuerzan lo suficiente, son capaces de lograr una mayor eficiencia. Se debe revisar la Constitución con miras a otorgar a las provincias facultades tributarias.

¿Es necesario un cambio en el sistema político para evitar el fracaso de Sudáfrica?

El problema del Congreso Nacional Africano (CNA) en el gobierno nunca ha sido su falta de apoyo, sino más bien su crónica falta de voluntad para tomar decisiones difíciles y, bajo el régimen del ex presidente Jacob Zuma, el haber autorizado el saqueo estatal. El problema con la oposición oficial, la Alianza Democrática (AD), es que no ha invertido lo suficiente en las herramientas y el talento humano para ejercer un escrutinio profundo y continuado del gobierno, proporcionar alternativas políticas creíbles y construir su marca de buena gobernanza. Estos fracasos han dado oxígeno a la única oferta que los Luchadores por la Libertad Económica (EFF, por sus siglas en inglés) pueden hacer a la nación: una postura populista, promesas poco realistas y espectáculos públicos que no llevan a ninguna parte.

¿Hay esperanza? La última vez que Sudáfrica se enfrentó al fracaso emergió un nuevo liderazgo, con Nelson Mandela a la cabeza, para llevarnos de la política de supervivencia a la política de crecimiento mediante la definición de una visión clara y la promulgación de políticas prácticas para construir una nación próspera. Para mantener unidos a la izquierda y a la derecha en aras del interés nacional establecieron un Gobierno de Unidad Nacional que no duró mucho.

Los tiempos han cambiado, la globalización ha convertido a las naciones en entidades en ocasiones nostálgicas, pero existe ahora una necesidad de liderazgo visionario con las agallas para tomar decisiones difíciles que hagan avanzar a Sudáfrica.

Es muy posible que para reorientar la política y alejarla de la mera supervivencia hacia una visión económica y social convincente se requiera una versión actual, del siglo XXI, de un Gobierno de Unidad Nacional, creado a partir de lo mejor del CNA y el DA y expresado en forma de un nuevo contrato social, con la nación centrada en el crecimiento, el empleo y la seguridad.

Greg Mills y Wilmot James

Fuente: AllAfrica

[Traducción y edición, Mariana Entrecanales]

[Fundación Sur]


Artículos Relacionados:

- Sudáfrica congela temporalmente las relaciones con Ruanda

- Sudáfrica aprueba la ley sobre el salario mínimo

- El presidente de Sudáfrica en contra de los aumentos salariales a los ministros

- Sudáfrica utilizará la Cumbre del G20 para promover el país

- Julius Malema de nuevo en los tribunales por llamar a la apropiación ilegal de tierras en Sudáfrica

- Justicia y Paz pide involucrar más a las mujeres y a los jóvenes en la Cumbre sobre el trabajo en Sudáfrica

- La Asociación de Automóviles de Sudáfrica espera un gran aumento en los precios del combustible el próximo mes

- Sudáfrica entra en recesión

- El ministerio de Salud sudafricano inicia una investigación sobre alimentos fuera de la ley

- El miedo por el empleo sigue alimentando el sentimiento antimigrante y la xenofobia en Sudáfrica

- El Tesoro Nacional de Sudáfrica asegura recortes presupuestarios

- Caos en el hospital sudafricano Charlotte Maxeke

- El derecho a cantar canciones de lucha a debate en el Tribunal Constitucional de Sudáfrica

- Sisulu quiere que el Comité Disciplinario del Congreso Nacional Africano actúe

- ¿Cómo explicar la persistencia de la desigualdad entre los negros y los blancos en Sudáfrica?

- Crisis de desempleo en Sudáfrica

- El desempleo juvenil en Sudáfrica una bomba a punto de estallar

- Salario mínimo ¿Quién paga mejor en África?

- La tasa de desempleo se incrementa al 29,6% en Namibia


Comentarios
Las opiniones expresadas en estos comentarios no representan necesariamente el punto de vista del CIDAF-UCM. El CIDAF-UCM no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los usuarios



Salvo que se indique lo contrario, el contenido de este sitio tiene una licencia Creative Commons Attribution 4.0 Internacional

Aviso política informativa | Política de cookies
Contáctanos  Sindicación: rss 2.0 RSS 2.0
Valid HTML 4.01 Transitional! - ¡CSS Válido !