
La historia humana nos muestra un proceso y una dinámica que incluye un conocimiento de la realidad, con su orden y desorden, y una misión de construir un nuevo orden, una nueva humanidad.
Este proceso de la historia humana los expresamos en diferentes maneras:
Tesis, antítesis y síntesis (en filosofía), o bien: afirmación, negación e integración (en psicología), también, como: orden, desorden y nuevo orden (en sociología), y como: fidelidad, rotura y reconciliación (en espiritualidad).
La Creación del ser humano y de nuestro planeta con toda su fauna y su flora, ha sido buena, muy buena, bella y maravillosa. Llegó el abuso, tanto del ser humano como del planeta y hemos maltratado esa Creación que era buena para todos. Si esta destrucción del ser humano y de la naturaleza esta causada por el egoísmo y abuso humano, también la sanación y el cuidado de la familia humana y de la naturaleza está en nuestras manos. La construcción de un nuevo Orden es posible y depende de nosotros.
Orden:
Desde el inicio de la Creación y de la aparición del ser humano, la madre naturaleza y la familia humana han gozado de periodos pacíficos, de desarrollo, armoniosa convivencia y respeto por la diversidad de pueblos, culturas y lenguas, así como de la Casa Común.
Diversos pueblos y culturas indígenas nos han mostrado la sabiduría de los pueblos para saber convivir y colaborar con culturas diferentes. El desarrollo de las ciencias y culturas a lo largo de la historia, nos muestra la sabiduría ancestral de los diferentes pueblos y razas, para convivir y respetar la diversidad y las riquezas naturales y científicas.
Numerosos periodos de la historia humana alcanzan el esplendor de un desarrollo en ciencias y humanidades, muy notable y beneficioso para toda la humanidad, la naturaleza y el cosmos.
Desorden:
Pero con el trigo, apareció también la cizaña. El ser humano no es perfecto y el abuso de poder, de medios y de los recursos naturales llevó a la sociedad humana al enfrentamiento, a la violencia y a las guerras.
Esta cizaña de guerras civiles y económicas para controlar el poder, los recursos y el abuso de personas, ha causado y sigue causando la invasión violenta de otros países, el saqueo cruel de las riquezas naturales y minerales, provocando el desplazamiento de millones de personas, familias y pueblos, a una vida de pobreza extrema y maltrato. Ejemplos como el destierro de millones de personas, en Etiopia, Sudan, RDC, Ruanda, Mali, Gaza, Ucrania, etc. delatan la crueldad de tales abusos. Las nuevas esclavitudes actuales aumentan los miles de millones de personas sin techo, tierra y trabajo.
Hacia un Nuevo Orden:
El orden y el desorden conviven, como el trigo y la cizaña. Es necesario recordar que, el desorden es producto del ser humano y que por tanto tiene solución.
Recrear un nuevo Orden, en una nueva Humanidad será siempre la tarea principal de los lideres íntegros, las personas sabias, y las sociedades comprometidas en promover una nueva y más justa distribución de los recursos disponibles y una calidad de respeto y solidaridad, en las relaciones humanas, eligiendo líderes responsables y profesionales.
Serán siempre las personas oprimidas y marginadas, las que sean pioneras y promotoras de una nueva Humanización, con líderes más íntegros, y con valores y principios que nos hagan más humanos, libres y responsables.
Empoderar pues a todos los grupos sociales: jóvenes, mujeres maltratadas, estudiantes, trabajadores en paro, educadores, líderes religiosos y culturales y todos los grupos desplazados, sobre todo por medio de una educación más integral, será vital para trabajar juntos por el respeto a la dignidad humana y al bien común.
Siempre y solo serán los grupos oprimidos, los que serán capaces de iniciar, liderar y promover una auténtica liberación, un desarrollo más sostenible, una real integración en convivencia más armoniosa, y un nuevo Orden Social.
CIDAF-UCM

