Desde el inicio de la campaña para las elecciones de enero en Uganda, la policía ha arrestado a más de 300 simpatizantes y miembros de la Plataforma de Unidad Nacional, partido liderado por el opositor Bobi Wine. La organización denuncia la persecución política y las violaciones de derechos humanos. La tensión aumenta en vísperas de los comicios, según el informativo Daily Monitor de Uganda.
La campaña electoral para las elecciones presidenciales del próximo 15 de enero está en pleno apogeo en Uganda. Mientras que las elecciones volverán a enfrentar, entre otros, a Yoweri Museveni, el presidente saliente que lleva casi 40 años en el poder, y al opositor Bobi Wine, quien sufrió la violencia policial durante el mitin que celebró, el martes 25 de noviembre, en su bastión de Mukono, en las afueras de Kampala, la capital del país.
Hasta ahora, el ejército y la policía de Museveni han actuado con dureza y crueldad en todas las elecciones anteriores, con los métodos ya conocidos: arrestos masivos de manifestantes pacíficos, detenciones y torturas de los opositores más peligrosos, manipulación de los votos, con el objetivo de procurar la victoria asegurada del inquilino presidencial con una mayoría abrumadora de votos. La victoria es conocida ya con antelación.
Esta vez, sin embargo, debido al creciente rechazo de la juventud en todo el país a esta dictadura, la oposición puede ser tan fuerte que podemos encontrarnos ante una situación nueva e imprevisible.
Gracias a la creciente formación y compromiso de los jóvenes, la compra de votos será cada vez más difícil, el miedo al ejército y sus métodos irá disminuyendo y el compromiso por salvar la democracia y conseguir una gobernanza más justa y responsable, van creciendo, de forma que podemos encontrarnos ante un nuevo amanecer más justo y democrático.
El tránsito de la dictadura a la democracia es gradual, laborioso y costoso, pero creo que es también imparable, no solamente en África, sino también en el hemisferio norte. Siempre puede quedar algún estilo dictatorial, radical y fundamentalista, pero la voz y la voluntad del pueblo prevalecerá gradualmente.
Lázaro Bustince
CIDAF-UCM

