Una serie de explosiones sacudió la ciudad de Maiduguri, territorio situado en el estado de Borno, al noreste de Nigeria, dejando al menos 23 personas muertas y más de un centenar de heridos. Los ataques, que ocurrieron durante la noche, afectaron a diversas infraestructuras locales, entre otras, la oficina de correos, el mercado y un hospital. Las autoridades señalaron que se podría tratar de atentados suicidas, mientras los equipos de seguridad reforzaron su presencia en la zona para evitar más incidentes y comenzaron una investigación para esclarecer lo ocurrido.
El ataque ha resultado especialmente significativo debido a que Maiduguri es considerada una de las ciudades más protegidas del estado de Borno, donde se concentran las operaciones militares contra los insurgentes. Esta región lleva años afectada por la violencia, que ha causado tanto la muerte de miles de personas como el desplazamiento de millones de habitantes. Los investigadores, a pesar de que no se ha reconocido que grupo insurgente fue el causante de los incidentes, consideran que existen características similares a las acciones del grupo islamista Boko Haram, que lleva activo en la zona desde hace varios años.
Bolo Tinubu, presidente del país, ha condenado los atentados y ordenado que se refuercen las medidas de seguridad en la ciudad de Maiduguri. Las autoridades advirtieron de la posibilidad de que crezca aumenten este tipo de atentados realizados por Boko Haram y la Provincia de África Occidental del Estado Islámico durante el final del mes de Ramadán. Este último grupo ha incrementado sus ataques en el estado de Borno ante un contexto en el que la violencia por parte de grupos terroristas sigue siendo uno de los principales desafíos para la estabilidad de la nación.
Fuente: Reuters
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