Níger ha intensificado su represión contra las personas LGBTQ+ tras la introducción de nuevas leyes que penalizan las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo. Al menos 16 personas han sido arrestadas, entre ellas altos funcionarios de aduanas y policía, así como varios civiles. La legislación impone penas de prisión de cinco a diez años y fuertes multas por mantener relaciones entre personas del mismo sexo, mientras que los matrimonios entre personas del mismo sexo pueden conllevar penas de entre diez y veinte años de prisión. Las organizaciones que defienden los derechos LGBTQ+ también se enfrentan a importantes sanciones económicas. Según informes, las autoridades continúan con las operaciones de control, dirigidas a lugares como cuarteles militares y campus universitarios. Estas medidas alinean a Níger con una tendencia más amplia en África Occidental, donde países como Senegal y Burkina Faso han reforzado su legislación anti-LGBTQ+.

Por el contrario, Cabo Verde sigue siendo reconocido como uno de los países más garatistas con la comunidad LGBTQ+ de África. Las relaciones entre personas del mismo sexo son legales desde 2004 y la discriminación por orientación sexual está prohibida en el ámbito laboral. Si bien las personas LGBTQ+ reportan una mayor aceptación social y una creciente visibilidad pública, los activistas afirman que los prejuicios y la discriminación persisten, lo que subraya la necesidad de continuar con la educación y la sensibilización. El progreso de Cabo Verde destaca en un contexto regional donde alrededor de 30 países africanos todavía penalizan las relaciones entre personas del mismo sexo, algunos de los cuales imponen cadena perpetua o la pena de muerte.

Fuente: African News

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