El presidente de Mozambique, Daniel Chapo, se dirigió el pasado miércoles a la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, refiriéndose al conflicto de Cabo Delgado y la relación entre los problemas nacionales y los desafíos que enfrenta el sistema multilateral. El líder mozambiqueño hizo hincapié en algunas de las presiones que afectan a las Naciones Unidas, como las guerras prolongadas, las rivalidades geopolíticas, las crisis humanitarias, los fenómenos climáticos extremos y las rápidas transformaciones económicas y tecnológicas. Chapo solicitó restablecer la confianza a través de la aplicación del Derecho Internacional y de la obtención de resultados concretos que beneficien a las poblaciones.
Desde 2007, según el Ministerio de Defensa, Mozambique ha enfrentado un conflicto centrado en el terrorismo yihadista, especialmente por la actividad del grupo conocido como Ahlu Sunna Wal Jama’a. El gobierno de Mozambique reconoce que, a pesar de los avances en la lucha contra el terrorismo, la estabilización de la región aún no se ha completado.
Durante su intervención en el 81.º período de sesiones de la Asamblea, Chapo destacó la importancia del apoyo que han recibido de la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC), la Unión Europea, Ruanda y Tanzania. Sin embargo, enfatizó que Mozambique busca un apoyo internacional que sea «más previsible y coordinado» para poder consolidar la seguridad en la región y avanzar en la estabilización, reconstrucción y desarrollo de las áreas afectadas por el conflicto. Durante su discurso destacó que los avances en la región requieren una respuesta internacional que no se limite a lo militar.
Por otro lado, Chapo presentó ante la Asamblea General el Diálogo Nacional Inclusivo, un proceso que busca ser liderado por los mozambiqueños. Este diálogo tiene como objetivos principales profundizar en la reconciliación, fomentar la unidad nacional y llevar a cabo las reformas necesarias. El proyecto se enmarca en el compromiso de Mozambique con la consolidación de la paz y el fortalecimiento de las instituciones democráticas. Durante su intervención, el presidente también reconoció el apoyo que han recibido de los socios internacionales para este proceso.
Chapo también reafirmó la posición de su país con respecto a la guerra de Israel contra Palestina y a favor de la solución de dos Estados, donde Palestina e Israel convivan en paz y seguridad, “como lo justo y legítimo”. También tomo partido respecto al Sáhara Occidental, invocando el principio de autodeterminación de los pueblos consagrados en la Carta de las Naciones Unidas para reafirmar el apoyo del país por la causa del pueblo saharaui.
Chapo enmarcó estas posiciones en defensa del multilateralismo basado en el respeto a la soberanía, la integridad territorial, los derechos humanos y la resolución pacífica de los conflictos. Entre otras cuestiones, se pronunció en contra de las medidas coercitivas unilaterales, hizo énfasis en la defensa del fin del bloqueo comercial y económico contra Cuba y manifestó su solidaridad con Zimbabue, abogando por el levantamiento de sanciones contra otros Estados.
Fuente : Carta de Moçambique– Naciones Unidas– Ministerio de Defensa
[CIDAF-UCM]
