Los marroquíes están convocados a participar en elecciones legislativas este miércoles, en un contexto marcado por la incertidumbre y la desconfianza hacia los partidos políticos. Las preocupaciones sobre el poder adquisitivo, el empleo y las desigualdades, son los temas centrales de esta contienda electoral. Los colegios electorales estarán abiertos de 8:00 a 19:00 horas, y se estima que los resultados preliminares se den a conocer por la noche. La participación, especialmente entre los jóvenes, será un indicador crucial en estas elecciones.
El nuevo jefe de Gobierno será designado de entre los miembros del partido que obtenga la mayoría, y será nombrado por el rey Mohammed VI, quien también mantendrá el control sobre las grandes orientaciones de los sectores estratégicos del país. Los comicios se celebran en un momento en que Marruecos enfrenta un aumento del desempleo y una crisis de confianza hacia la clase política, exacerbada por la reciente llegada de migrantes a Ceuta. Sin encuestas disponibles debido a la prohibición legal, se apunta al Movimiento Nacional de Independientes (RNI), que lidera la actual coalición de gobierno, como uno de los favoritos. Aziz Akhannouch, el actual jefe de Gobierno, ha defendido su gestión, destacando reformas en educación y sanidad, así como aumentos salariales.
Sin embargo, el jefe del ejecutivo nacional ha enfrentado críticas por posibles conflictos de interés relacionados con su empresa de distribución de hidrocarburos. El Partido de la Autenticidad y la Modernidad (PAM) también se perfila como un fuerte competidor. Recientemente, el PAM incorporó a Fouzi Lekjaa, un popular exministro de Presupuesto, quien ha prometido mejorar el poder adquisitivo de los jóvenes. Fatima Ezzahra Mansouri, ministra y alcaldesa de Marrakech, es otra figura destacada del PAM, y podría convertirse en la primera mujer en liderar el Gobierno si su partido gana.
El Istiqlal, un partido histórico, y el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD) también están en la contienda, cada uno con enfoques distintos sobre los problemas sociales y la lucha contra la corrupción. El PJD, bajo el liderazgo de Abdelilah Benkirane, mantiene un discurso conservador y se opone a cambios en temas como la herencia y las relaciones sexuales consentidas fuera del matrimonio.
Fuente: Business News
[CIDAF-UCM]
