“Magnífica Humanidad”. Integración de la IA. (3ª parte), por Lázaro Bustince

6/07/2026 | Bitácora africana, Opinión

 

La Humanidad necesita una alianza educativa para la era digital y para saber y ser capaces de elegir como construir juntos una nueva sociedad de verdadera convivencia humana, superando toda forma de esclavitud causada por el abuso de la palabra, del poder, de los recursos naturales y económicos, y de los medios tecnológicos.

El principio de subsidiaridad, debe tomarse en serio en todas las sociedades e instituciones patriarcales, económicas y religiosas. Incluso en muchas iglesias. Este principio básico de subsidiaridad, es puramente nominal en realidad. El sistema patriarcal sigue intocable, desde la edad media, en muchos ámbitos actuales: sociales, culturales y religiosos.

Sin la dignidad humana respetada, sin dialogo de encuentro, y sin bien común, no hay progreso ni futuro. La integración que buscamos, a nivel personal, familiar, social, de sanidad, educación, política, economía, y desarrollo integral, debe incluir a todos los pueblos del planeta, especialmente a los más marginados de África, y de todo el hemisferio sur, así como el cuidado de la casa común, por todos los pueblos.

La verdadera seguridad, nace de la justicia, del diálogo paciente del respeto al derecho internacional y de una política capaz de poner la vida de los pueblos por encima de los intereses que se benefician de la guerra. También el desarrollo de las nuevas tecnologías y de la IA en el ámbito militar exige una vigilancia ética rigurosa, para que las decisiones sobre la vida y la muerte nunca sean descargadas sobre automatismos o algoritmos, ni sustraídas a la responsabilidad moral de la persona humana”.

En una escuela de ciencias y de valores, los pueblos aprenden que el derecho debe servir al bien, que la justicia pone límites a la fuerza, que el poder necesita legitimidad, que los pobres pertenecen plenamente a la comunidad, que el extranjero debe ser acogido conforme a su dignidad y que la vida humana jamás puede ser tratada como mercancía. Nadie puede arrodillarse ante el Señor, y despreciar al prójimo”. (nº 143)

Que esta noble nación jamás pierda la memoria de sus raíces ni la audacia de mirar al futuro. Que España continúe siendo tierra de encuentro, de cultura, de solidaridad y de esperanza. Y que su vida pública sepa unir siempre la firmeza de las convicciones con la nobleza del diálogo y la grandeza del servici o”. (Congreso).

En el puerto de Arguineguín, en Palma de Mallorca, dijo: “.No podemos acostumbrarnos a contar muertos. Debemos gestionar mejor la dignidad y derechos de las personas migrantes a nivel nacional e internacional, por la dignidad de todos. Gracias Canarias por la acogida y solidaridad con los inmigrantes que llegan por esta peligrosa ruta atlántica. Es necesario también que toda Europa se comprometa de forma mejor organizada para acoger a los que buscan una vida más humana. La dignidad humana no tiene pasaporte y debe ser respetada y acogida en todos los países. La arrogancia de los poderosos divide la sociedad y debe dejar paso a la humildad que conoce el amor y la acogida. Junto a este mar de Canarias, recordamos a tantas personas que han perdido la vida, buscando una vida digna para sus familias. Seguid acogiendo con respeto y caridad a las hermanas-os que llegan a estas costas. Abrid este mar de amor a los migrantes que llegan, no solo en estas islas, sino en España entera, en toda Europa, donde toda la sociedad debe abrir las puertas y cuidar de los migrantes y de las personas necesitadas”.

Desde Gran Canaria y Tenerife, miramos el real drama migratorio. En el centro de Migrantes Las Raíces y en el puerto de Santa Cruz en Tenerife, nos encontramos con esta tragedia migratoria.

Gracias Papa León por tratarnos con dignidad (un recién llegado de Senegal a Tenerife)

«Nuestra caridad no debe ser mero asistencialismo, sino integrar a las personas, para su plena realización —espiritual, intelectual y física— y su inserción digna y constructiva en la comunidad, donde los migrantes también deben integrarse, aprendiendo la lengua y respetando las leyes”.

Nuestra sociedad se ha deshumanizado con tanta violencia, injusticias y abusos de poder. Quiero confiar a todos vosotros una misión: que seáis humanos. Sí, ¡sed humanos! Hombres y mujeres de carne y hueso. No apariencias, sino rostros fiables”.

Necesitamos una educación verdaderamente integral, abierta a todas las dimensiones de la persona” (nº.146).

La paz no es un tema entre otros, sino una condición del bien común universal y una prueba para la madurez moral de los pueblos y de sus gobiernos”. (nº 182)

La civilización del amor no es una utopía ingenua, sino un proyecto exigente. Consiste en traducir la caridad en estructuras de justicia, en dar cuerpo institucional a la fraternidad y en considerar al otro como aliado necesario para el bien común”. (nº 186)

En los tiempos que vivimos, parece predominar la cultura del poder y control de medios, relegando el bien común de la humanidad, a un segundo lugar.

Junto con esta cultura del poder, las guerras, la violencia y la trata de personas se están normalizando. Este recurso a la fuerza y a los abusos da testimonio de una pobreza relacional que siempre tiene consecuencias desastrosas para la sociedad.

El panorama se vuelve aún más inestable por la presencia de nuevos actores armados, grupos yihadistas, milicias privadas, y redes criminales, que marcan el fin del monopolio estatal de la fuerza”. (nº.196)

La ética requiere criterios de discernimiento, como: la responsabilidad personal, análisis de la realidad, protección de civiles, el bien común y la justicia social. Todos queremos la paz, pero no todos la buscamos en la justicia.

Necesitamos un dialogo de encuentros, permanecer siendo humanos, un desarrollo humano integral, una lianza educativa para la era digital, pasar de la cultura del poder a la civilización del amor, construir la paz en la justicia, abiertos al multilateralismo, y a la convivencia en la diversidad.

Lázaro Bustince

[CIDAF-UCM]

Autor

  • Nacido en Izco (Navarra), en 1942, estudió filosofía en Pamplona (1961-1964). Hizo el noviciado en Gap – Grenoble (1964-1965), con los Misioneros de África (Padres Blancos). Estudió Teología en el instituto M.I.L. de Londres, (1965-1969), siendo ordenado sacerdote en Logroño, en los Padres Blancos en 1969.

    Comenzó su actividad misionera en África en 1969, siendo enviado a la diócesis de Hoima en Uganda, donde estuvo trabajando en la educación, desarrollo y formación de líderes durante nueve años. Luego vivió un periodo de trece años en diversas ciudades europeas, trabajando en la educación y capacitación de los jóvenes (Barcelona 1979-1983)) , en Irlanda como responsable de la formación de los candidatos polacos (1983-1985), y en Polonia donde fue Rector del Primer Ciclo de Filosofía Polaco (1985-1991), y se doctoró en Teología espiritual en Lublin, donde fue nombrado profesor de la misma Universidad Católica de Lublin (KUL), de dicha ciudad, en 1991.

    Regresó a Uganda en 1992, y fue elegido Provincial de los padres Blancos de Uganda hasta 1999. Durante este periodo, fue también presidente de la Asociación de Religiosas-os en Uganda (ARU), y pionero en la construcción del Centro Nacional de Formación Continua (USFC). Además inició la Comisión de Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC) en 1994, trabajando en la formación de líderes en JPIC.

    En 2000 y 2004 cursó estudios sobre educación en Justicia, Paz, y Transformación de Conflictos, en Dublín. Desde su regreso a Uganda, fue pionero en la capacitación de agentes sociales en JPIC, y en el establecimiento del primer Consorcio de Educación Ética (JPIIJPC), lanzado por seis Congregaciones Misioneras, en 2006. Desde el inicio, y hasta junio 2011, ostentó el cargo de primer Director del Instituto. Al mismo tiempo fue profesor invitado de Ética en la Universidad de los Mártires de Uganda (UMU).

    En septiembre de 2011 fue nombrado director general de África Fundación Sur (AFS), organismo que dejó de existir en 2021. En la actualidad sigue trabajando por África al 100 % siendo, entre otras ocupaciones, editorialista en el CIDAF-UCM.

    ¡Visita su sitio web personal!

Más artículos de Bustince Sola, Lázaro
Papeles Ocasionales Nº 10

Papeles Ocasionales Nº 10

Nuestros Papeles Ocasionales continúan su andadura. El presente número corresponde a la tercera sesión presencial de nuestro curso El Magreb...