El pasado 8 de febrero volvimos a movilizarnos en una campaña global contra la trata de personas. Una fecha que celebra la memoria de Josefina Bakhita, una africana que padeció la esclavitud a mediados del siglo XIX.
La esclavitud continúa hoy en día en diferentes formas, una de ellas se presenta como trata. La trata de personas consiste en “reclutar, trasladar, desplazar, ocultar o recibir personas por medio de amenazas, uso de la fuerza u otras formas de coacción, secuestro, fraude, engaño, abuso de poder, con el propósito de explotarlas”.
Entre los signos de deshumanización en nuestras sociedades observamos que la trata y tráfico de personas, sobre todo de mujeres y niñas, es uno de los más frecuentes y crueles por tratarse de las personas más vulnerables. Es un drama que hoy siguen sufriendo miles de personas, fundamentalmente mujeres y niñas, que están sometidas a múltiples formas de explotación, esclavitud doméstica, sexual y laboral.
Hay que dar voz y visibilizar la situación de violencia en la que estas personas se encuentran. Este día es una invitación a reflexionar sobre la dignidad de todo ser humano que nunca puede ser utilizada y doblegada para el beneficio y el egoísmo de ningún otro individuo. Todos tenemos una dignidad, un valor incalculable que nos impide ser tratados como meros objetos.
Sabemos que aún queda mucho que trabajar cuando se constatan las cifras que van ligadas a la prostitución, cuando la violencia de género está establecida y extendida, cuando el individualismo nos impide vivir relaciones solidarias en respeto y cuidado mutuo.
Dar dignidad a cada persona que nos encontramos, y especialmente a las personas vulnerables, nos eleva como sociedad. Nuestra forma de tratar y empoderar cada vida humana delata nuestro grado de responsabilidad, de cuidado mutuo, de humanidad y de civilización.
Desde CIDAF-UCM os deseamos a todos unas felices fiestas de primavera y de Pascua.
CIDAF-UCM
