Los migrantes en Libia, incluidas niñas y adolescentes, enfrentan un riesgo real de ser asesinados, torturados, violados o sometidos a esclavitud doméstica, según un informe conjunto de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU y la misión de apoyo de Naciones Unidas en el país.

El documento pide suspender la devolución de embarcaciones interceptadas en el Mediterráneo hasta que se garanticen unas condiciones mínimas de derechos humanos. Thameen Al-Kheetan, portavoz del organismo, denunció que “son separados de sus familias, arrestados y trasladados a centros de detención sin el debido proceso, a menudo a punta de pistola”. El informe, basado en entrevistas con casi un centenar de migrantes y refugiados de 16 países, sostiene que muchos son capturados por redes de trata con presuntos vínculos con organizaciones criminales libias y extranjeras.

Libia se ha convertido en una de las principales rutas de tránsito hacia Europa desde la caída en 2011 de Muammar Gaddafi, en un contexto de fragmentación política y enfrentamientos entre facciones rivales. En los últimos años, la Unión Europea ha respaldado y entrenado a la guardia costera libia, que intercepta embarcaciones y devuelve a los migrantes a centros de detención dentro del país.

Algunos testimonios recogidos en el informe reflejan la gravedad de la situación. “Ojalá hubiera muerto. Fue un viaje al infierno”, relató una mujer eritrea retenida durante semanas en una casa de traficantes en Tobruk. “Diferentes hombres me violaron muchas veces. Niñas de apenas 14 años eran violadas a diario”, añadió tras ser liberada cuando su familia pagó un rescate.

La representante de derechos humanos de la ONU en Libia, Suki Nagra, advirtió además que “los hombres utilizaban métodos humillantes con las mujeres, obligándolas a desnudarse delante de otros migrantes antes de violarlas públicamente, torturarlas y golpearlas”. Ante este panorama, la ONU insiste en mantener las operaciones de búsqueda y rescate en el mar, pero reclama que cesen las devoluciones a territorio libio mientras no existan garantías efectivas de protección.

Fuentes: Mirage News – Reuters 

[CIDAF-UCM]