Amnistía Internacional asegura que la República Democrática del Congo, Sudán y la República Centroafricana deben unir sus fuerzas para liberar a las 350 personas que han secuestrado durante las últimas semanas, los rebeldes ugandeses.
Las conversaciones de paz entre el Gobierno de Uganda y los rebeldes liderados por Joseph Kony, el Ejército de Resistencia del Señor, LRA, se encuentran paradas desde principios de marzo, tras las repetidas negativas de Kony a firmar el acuerdo final.
Sobre Kony pesa una orden de arresto internacional por crímenes de guerra, del Tribunal Penal Internacional de La Haya y el fiscal general ha declarado que todos estos secuestros recientes en los países vecinos son una muestra más de la necesidad urgente de llevarlo ante la justicia.
Amnistía Internacional dice que los secuestros se han producido con las tácticas brutales típicas del LRA, a lo largo de los 22 años de insurgencia. “Estas personas, entre los cuales hay decenas de mujeres y niños, probablemente sean utilizados como niños soldado y como esclavos sexuales, y todavía ninguno de los Gobiernos de la región ha hecho nada para asegurar su liberación”, asegura la organización en un comunicado, en el que añade que los Gobiernos de Sudán, la República Democrática del Congo y la República Centroafricana, con la ayuda de las Naciones Unidas, deben unir sus fuerzas para alcanzar la seguridad y la liberación de los secuestrados inmediatamente, y llevar a los responsables ante la justicia”.
(IOL, 22-04-08)