El viceprimer ministro, Limane Mahamat, informó que al menos 42 personas habían muerto en el este de Chad tras una disputa entre dos familias por el acceso al agua que derivó en ataques de represalia.
Mahamat confirmó el número de fallecidos durante una visita el 27 de abril a la aldea de Igote, en la provincia de Wadi Fira, cerca de la frontera con Sudán, donde se inició la violencia el 25 de abril. Además de los fallecidos, otras 10 personas resultaron heridas y fueron trasladadas a un centro de salud provincial para recibir tratamiento.
Según el viceprimer ministro la violencia se extendió por una amplia zona a medida que se intensificaban los ataques de represalia, lo que finalmente hizo necesaria la intervención del ejército. La rápida respuesta de las fuerzas de seguridad ayudó a contener los disturbios e hizo que la situación ya esté bajo control.
Los conflictos intercomunitarios relacionados con la disputa por la tierra y el agua son frecuentes en Chad. Los enfrentamientos del año pasado entre agricultores y pastores en el suroeste del Chad dejaron decenas de muertos y un gran número de viviendas destruidas.
Fuente: Senetoile News
[Traducción y edición, Jesús Zubiría]
[CIDAF-UCM]
