Lesoto y Sudáfrica rindieron un homenaje conjunto a las víctimas de la masacre de Maseru, un acto que volvió a subrayar la historia compartida y el costo humano del apartheid. La ceremonia, organizada por el Transformation Resource Centre, reunió a autoridades y ciudadanos para honrar a quienes perdieron la vida durante el ataque del 9 de diciembre de 1982, cuando las tropas del régimen sudafricano irrumpieron en la capital lesotense.
La alta comisionada sudafricana en Lesoto, Constance Seoposengwe, destacó que la tragedia sigue siendo un recordatorio de la solidaridad que los Basotho ofrecieron a los militantes antiapartheid. Subrayó que Lesoto no solo actuó como refugio para los combatientes del Congreso Nacional Africano (ANC, por sus siglas en inglés), sino que asumió riesgos significativos por apoyar la lucha por la libertad en Sudáfrica. Para ella, los dos países permanecen unidos por vínculos históricos, culturales y familiares que trascienden las fronteras. Además, llamó a profundizar la cooperación bilateral en áreas como educación, infraestructura, desarrollo económico y buen gobierno, convencida de que beneficiará a ambas naciones.
Mientras tanto, en Sudáfrica se conmemoró el mismo aniversario con el lanzamiento de una exposición artística y un tributo musical organizado por el Le Rona Re Batho Memorial Trust en East London. Con estas actividades se busca mantener vivo el recuerdo de las personas que murieron en el ataque, entre ellas treinta militantes del ANC y doce ciudadanos de Lesoto, y al mismo tiempo reconocer la fortaleza con la que sus familias han sostenido su memoria durante más de cuatro décadas.
Fuentes: Lesotho NewsDesk – Channel Africa
[CIDAF-UCM]
