León XIV pronunció su primer discurso en Camerún en el Palacio de la Unidad en Yaundé. Durante el evento realizó un enérgico llamamiento a las autoridades, la sociedad civil y al cuerpo diplomático instándolos a mejorar la gobernanza, prevenir la violencia y devolver la esperanza a la juventud.
León XIV es el tercer papa en visitar Camerún en 40 años, y esta visita marca la cuarta visita de un pontífice al país.
Tras la ceremonia de bienvenida en el Aeropuerto de Yaundé-Nsimalen, León XIV realizó una visita de cortesía al Presidente Paul Biya en el Palacio de la Unidad, también conocido como el «Palacio de Étoundi». «Servir a la patria significa dedicarse, con mente clara y conciencia recta, al bien común de todo el pueblo: la mayoría y las minorías, en su mutua armonía», declaró en el palacio presidencial de Yaundé.
En el segundo día de su viaje al país, el papa se dirigió a Bamenda, una región angloparlante del noroeste de Camerún afectada por una crisis de seguridad. Allí, expresó su cercanía con la población. Durante un encuentro por la paz en la Catedral de San José, el Papa denunció la violencia e instó a todos a ser constructores de paz: «Sean el aceite que se derrama sobre las heridas humanas».
Durante una década, los fieles de esta región han sufrido la violencia vinculada a la «crisis angloparlante», que también afecta a la vecina región del suroeste. El conflicto entre los rebeldes separatistas y el ejército ha dejado más de 6.000 muertos y un millón de desplazados desde su inicio, según la ONG International Crisis Group.
Charles Ayetan
Fuente: SECAM
[CIDAF-UCM]
