La amenaza del terrorismo en Kenia ha afectado duramente al turismo en este país de África oriental a raíz de la decisión, de las superpotencias y sus aliados, de emitir advertencias negativas sobre viajar a Kenia a sus ciudadanos. Cientos de turistas han sido evacuados, en particular de los hoteles de la costa.
La semana pasada, Gran Bretaña evacuó a 500 de sus ciudadanos de los hoteles costeros, asestando un golpe mortal a los hoteleros que se quejaban de una recesión muy grave en sus negocios y afirmaban que los puestos de trabajo de miles de empleados se encuentran en peligro.
El turismo sigue siendo la segunda mayor fuente de ingresos para Kenia después de la agricultura.
Funcionarios del gobierno de Kenia dijeron que no había motivo de alarma y aseguraron a los turistas que el país era seguro.
Pero los EE.UU., el Reino Unido, Francia y el gobierno australiano siguieron adelante con su idea y emitieron sus advertencias sobre viajar a Kenia, especialmente a la ciudad de Mombasa y a algunas zonas de Nairobi.
¿El resultado?
Una desaceleración en los negocios, especialmente en la región costera de Kenia, el epicentro del turismo, debido a sus paisajes increíbles y a sus espléndidas playas.
En una reciente declaración, Phyllis Kandie, el secretario del gabinete del gobierno de Kenia para Comercio y Turismo, dijo: «Queremos asegurar a los turistas que Kenia es un país estable y nuestras fuerzas de seguridad hacen todo lo posible para asegurar que todo el mundo esté a salvo”.
Más de 600.000 keniatas están empleados directamente en el sector turístico, que representa el 12,5% del Producto Interior Bruto del país.
[Fuente: thezambezian.com-Fundación Sur]