El informe anual elaborado por la Autoridad Nacional de Planificación (NPA) sobre el Estado de la población de Uganda en 2025 revela un creciente aumento de los problemas de salud mental en sus ciudadanos, habiendo subido un 70 % entre 2021 y 2024, siendo un problema tanto para la población, como para el futuro del país, al poder llevar a una menor productividad y desarrollo en Uganda.
La ministra de salud, Jane Ruth Aceng, informó que uno de cada cuatro ugandeses padece una enfermedad mental, siendo un problema grave que afecte a los resultados educativos de los jóvenes, la estabilidad familiar, la productividad laboral y el desempeño económico general. Según el informe, esto podría llevar a la pérdida de casi 4000 mil millones de dólares anuales para 2040. Ante esta situación, el gobierno pretende darle mayor importancia a la salud mental dentro sistema sanitario, proporcionando más fondos al área de salud mental e incluyéndolo dentro de la atención primaria.
Sin embargo, el gobierno tiene que hacer frente no solo a los problemas que acarrea la falta de personal, medicamentos y equipos destinados a mejorar los servicios para la salud mental, sino también al estigma que sigue habiendo en la población ugandesa a la hora de querer pedir este tipo de servicios
[CIDAF-UCM]
