La República del Congo abrió el domingo nuevas elecciones presidenciales en las que el actual jefe del gobierno, Denis Sassou Nguesso, de 82 años, busca un nuevo mandato que prolongaría su larga estancia en el poder. 3,2 millones de ciudadanos estaban llamados a depositar sus votos en unas urnas que estuvieron abiertas desde las siete de la mañana hasta las seis de la tarde, estimándose una participación menor del 68%.
La campaña electoral se ha desarrollado en un clima político marcado por las críticas de la oposición y de las organizaciones de derechos humanos. Algunos partidos importantes alegan falta de garantías y posibles irregularidades durante el proceso electoral. Varias figuras destacadas de la oposición se encuentran actualmente en prisión o en el exilio. Anatole Collinet Makosso, primer ministro, se manifestó ante las diversas acusaciones, defendiendo la legitimidad del proceso, asegurando que las instituciones encargadas de supervisar las votaciones garantizan unas elecciones transparentes y justas. Aunque, según Freedom House, el territorio congoleño es uno de los países con mayor restricción política en todo el mundo, con una calificación de 17 sobre 100 en cuestión de libertad política.
Sassou Nguesso, que llegó al poder en 1979 y ha gobernado casi de forma continua desde entonces, se enfrenta a seis candidatos de menos peso político, lo que ha llevado a muchos analistas a considerar su victoria casi garantizada en los resultados. Durante la campaña electoral, Nguesso centró su discurso en la continuidad de sus políticas y prometió impulsar nuevos proyectos de desarrollo económico, así como dar mayor impulso a la educación y la formación profesional.
Pese a que el país ha mostrado cierta recuperación económica en los últimos años, muchos ciudadanos siguen enfrentando duras condiciones de vida. Los datos del Banco Mundial señalan que más de la mitad de la población vive bajo el umbral de la pobreza.
Se espera que se den a conocer los resultados provisionales de las elecciones entre 48 y 72 horas después del cierre de las urnas.
Fuente: Aljazeera
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