El enorme proyecto minero de Simandou, en Guinea, considerado una pieza clave para transformar la economía del país, ha comenzado recientemente a producir y exportar hierro tras casi tres décadas de retrasos y controversias por escándalos de corrupción. A pesar de las expectativas nacionales puestas en este proyecto, su lanzamiento se ha visto condicionado por la ola de despidos masivos que ha generado al prescindir ahora de gran parte de la mano de obra que trabajó en la fase de construcción. De acuerdo con los datos, durante la construcción, entre 2024 y 2025, más de 60.000 personas estaban empleadas, sin embargo, durante la fase operativa apenas se necesitarán 15.000 trabajadores, lo que ya está empezando a suponer un desplome abrupto en el empleo local. A su vez, cabe destacar que a pesar de la riqueza minera del país y su importante papel en la exportación de minerales, más de la mitad de la población vive en situación de pobreza.
Estos recortes de personal están afectando de manera especial a regiones rurales como Dantilia y Kamara, donde miles de trabajadores ya han sido despedidos o se les ha notificado que perderán sus trabajos en los próximos meses. Estas personas se enfrentan a una gran incertidumbre debido a la falta de alternativas laborales disponibles. Además, ya ha habido casos en los que los trenes de la nueva vía férrea han matado a parte del ganado de los habitantes de los alrededores, lo que ha supuesto una razón más para su enfado y ha aumentado las preocupaciones respecto a posibles movilizaciones sociales.
Las empresas que forman parte del proyecto , incluidos los consorcios liderados por Rio Tinto y el Winning Consortium Simandou (WCS), han explicado que la reducción del personal obedece a la transición natural entre las fases de construcción y operación, pero algunos directivos reconocen los desafíos que esto plantea. A nivel nacional, el gobierno de Guinea ha prometido iniciativas de infraestructura y un ambicioso plan denominado “Simandou 2040” para diversificar la economía y generar empleo futuro a través de inversión en agricultura, educación, transporte, tecnología, finanzas y salud para toda la población. Sin embargo, no se han establecido plazos claros ni detalles concretos sobre cómo se implementarán estas propuestas.
Fuente: Qiraat
[CIDAF-UCM]
