La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha intensificado sus planes de preparación y prevención frente al Ébola en la Región del Mediterráneo Oriental, priorizando las actuaciones en Yibuti, Somalia y Sudán debido al impacto acumulado de conflictos armados, desplazamientos masivos y sistemas sanitarios frágiles. Aunque aún no se han registrado contagios en esta zona, la agencia de la ONU advierte de que las crisis humanitarias actuales pueden dificultar la detección temprana y la respuesta rápida si el virus logra cruzar las fronteras. Esta alerta preventiva responde a la dimensión del brote desatado en la República Democrática del Congo, causado por la cepa del virus de Bundibugyo que ya suma más de 9.000 casos confirmados y 4.381 fallecidos, convirtiéndose en el mayor de la historia del país, además de a la inquietud que se ha visto en aumento tras la detección de casos vinculados en la vecina Kenia.
Dado que no existe una vacuna o tratamiento específico aprobado para el virus de Bundibugyo, la OMS está desplegando misiones de evaluación, entregando material de laboratorio y capacitando al personal médico para garantizar la rápida identificación, el aislamiento de pacientes y el rastreo de contactos.
Fuente: theindependent
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