Trump ha firmado una proclamación, bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, imponiendo un arancel global de importación del 10 % a la mayoría de los bienes que ingresan a Estados Unidos durante 150 días, a partir del 24 de febrero, «además de los aranceles habituales que ya se aplican«. Poco después declaró que subiría este arancel al 15 %. Esta acción ha sido tomada como respuesta al dictamen de la Corte Suprema de Estados que indicó que el expresidente Donald Trump excedió su autoridad legal al imponer aranceles globales bajo una ley de emergencia económica, declarándolos, por lo tanto, ilegales. La decisión, respaldada por seis de nueve jueces.

Trump se estaba apoyando en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para imponer aranceles a cualquier producto y país que él considerase conveniente. Sin embargo, la Corte Suprema ha declarado que no se puede apoyar en esa Ley para llevar a cabo ese tipo de medidas, sobre todo teniendo en cuenta que Estados Unidos no se encuentra en un contexto de emergencia internacional, como sí podría ser una guerra.

Para países como Sudáfrica, al que le fue impuesto un arancel de importación del 30 % desde agosto del año pasado, ese fallo podría haber representado un posible alivio, pues estos aranceles no solo han comprometido su competitividad, debido al encarecimiento de productos, sino que Sudáfrica preveía a raíz de estos una reducción del 0,4 % del crecimiento del PIB y la pérdida de unos 30.000 puestos de trabajo.

La nueva iniciativa de Trump ha erradicado rápidamente todo tipo de alivio que haya podido suponer el fallo de la Corte Suprema para ciertas economías y ha devuelto la incertidumbre al panorama internacional.

Fuente: Mail&Guardian Daily News

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