Numerosos teólogos, filósofos, místicos, biblistas, misioneros y papas han estudiado lo esencial de la misión evangélica y cristiana, en el mundo actual.
Cada Sociedad y Congregación misionera ha desarrollado diversas dimensiones esenciales en la misión del Evangelio, con un carisma y, acento particular. Esta es la maravillosa riqueza y diversidad de carismas dentro de la familia cristiana, aunque a veces se llegue a ciertos desequilibrios e incluso fundamentalismos que causan divisiones. Es imperativo escuchar y respetar la diversidad, sin llegar a ser exclusivos.
Creo que hoy día, estamos percibiendo la necesidad de desarrollar una síntesis que integre las dimensiones esenciales de nuestra fe y misión cristiana, sin olvidar la riqueza y diversidad de todas las expresiones y experiencias humanas de la fe, la verdad, la bondad, la felicidad y del cuidado mutuo, en las diferentes culturas y religiones del planeta. Una actitud de escucha, de diálogo respetuoso y de cooperación, es esencial.
Respetando todas las experiencias y presentaciones de tantos pensadores y misioneros de hoy día por todo el globo, yo me atrevería a decir que “La Misión cristiana hoy consiste en vivir y compartir una Fe que hace Justicia, con entrañas de Misericordia”.
Me baso en los escritos y testimonios vivos de varios profetas de la Misión Evangélica que hemos tenido la bendición de conocer con cierta profundidad: el cardenal Lavigerie, los papas Francisco y Leon XIV, y el padre Arrupe SJ.
Lázaro Bustince
CIDAF-UCM

