La Iglesia católica ruandesa ha negado haber firmado una carta, dirigida al secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, en la cual los representantes religiosos ponen en duda la credibilidad de un informe de la organización internacional concerniente a su país.
“La iglesia católica no estaba entre los firmantes”, ha escrito al diario francés La Croix, el secretario general de la Conferencia Episcopal de Ruanda, el padre Célestin Hakizimana, que denuncia que esa información difundida por el diario, es una “pura mentira”.
“Los otros jefes religiosos han preparado solos el mensaje, sin implicar a la iglesia católica, y después ellos pasaron este mensaje a la Conferencia Episcopal de Ruanda para que lo hiciera suyo y firmase, pero los obispos no aceptaron ni firmaron el mensaje, porque el lenguaje utilizado era político y no adecuado para la iglesia católica de Ruanda”, escribe Hakizimana, concluyendo que “los obispos católicos de Ruanda no han enviado ningún mensaje al secretario general de la ONU”.
Los autores de esta carta, presentada por Radio Okapi, como proveniente de los representantes ruandeses de las comunidades cristianas y musulmanas, ponían en duda la credibilidad de un informe de la ONU que acusaba a su país.
“La integridad de estos expertos, la metodología empleada, y las conclusiones de estos informes se basan sobre pruebas insuficientes”, afirmaba la carta enviada al secretario general de la ONU.
Severo informe de la ONU
“Pensamos que si un informe de Naciones Unidas tiene defectos y su credibilidad está en cuestión, las Naciones Unidas deberían tener el coraje y la humildad suficiente para hacer una declaración pública para que el documento en cuestión no sea base de ninguna decisión o juicio, hasta que se establezca la verdad”, declaran los autores de la carta que la iglesia niega haber firmado, precisamente por este lenguaje.
En un informe cuyos detalles llevan siendo difundidos por la prensa desde el mes de octubre, los expertos de la ONU han acusado a Ruanda y a Uganda de armar la rebelión que protagoniza las últimas violencias en el este de la República Democrática del Congo, RDC, a través del apoyo político, militar y logístico, aportado al movimiento rebelde llamado M23.
El día 19 de octubre, el Consejo de Seguridad de la ONU aportó su “apoyo total” a sus conclusiones. El Consejo había formulado implícitamente amenazas de sanciones a estos dos países que apoyan al M23.
L. B. S.
(ARIB, Burundi, 16-11-12)
