Los obispos de Zimbabue se declaran “profundamente preocupados” de que la propuesta de revisión constitucional “socave los principios constitucionales fundamentales, debilite la independencia institucional, reduzca la participación democrática directa y erosione las garantías constitucionales contra la concentración y el abuso de poder”.
Por ello, exhortan “respetuosamente al Parlamento a rechazar aquellas disposiciones del proyecto de ley que sean incompatibles con la democracia constitucional, la soberanía del pueblo y la estabilidad e integridad a largo plazo del orden constitucional de Zimbabue”.
La posición de los miembros de la Conferencia de obispos Católicos de Zimbabue (ZCBC por sus siglas en inglés) ha sido expresada en una declaración articulada firmada por el presidente y el vicepresidente, respectivamente Raymond Mupandasekwa, obispo de Masvingo y administrador de Chinhoyi, y Rudolf Nyandoro, obispo de Gweru. Ya en marzo la ZCBC había expresado su oposición a la propuesta de reforma constitucional presentada por la mayoría gubernamental.
La nota, fechada el 12 de mayo, recuerda que “la Iglesia católica en Zimbabue participa en el proceso constitucional no como actor político, sino como voz moral y cívica comprometida con la protección de la dignidad humana, el constitucionalismo, la participación democrática, la justicia, la responsabilidad y el bien común. Las cuestiones constitucionales no son meras cuestiones jurídicas y técnicas; moldean los fundamentos morales e institucionales sobre los que se basa la vida nacional”.
También otras confesiones cristianas como el Consejo de Iglesias de Zimbabue (ZCC por sus siglas en inglés) y la Fraternidad Evangélica de Zimbabue, junto con la ZCBC en el organismo de Líderes de las denominaciones cristianas de Zimbabue (ZHOCD por sus siglas en inglés), se han opuesto a la reforma o han pedido cautela por objeciones similares (debilitamiento de las garantías democráticas, concentración del poder ejecutivo, etc.).
En cambio, el Consejo Interconfesional Indígena de Iglesias de Zimbabue (ZIICC por sus siglas en inglés), que representa iglesias apostólicas, pentecostales, evangélicas e indígenas (y afirma representar a más de 8,7 millones de fieles), ha apoyado firmemente el proyecto de ley. El ZIICC ha presentado peticiones afirmando que la reforma promueve la estabilidad gubernamental, la continuidad de las políticas del gobierno, el desarrollo nacional y se alinea con principios bíblicos como los ciclos de siete años.
La enmienda propuesta prevé, entre otros puntos, sustituir la elección directa del presidente mediante voto popular por la elección en una sesión conjunta del Parlamento; extender la duración del mandato del presidente, del Parlamento y de los gobiernos locales de 5 a 7 años (con posibilidad de extender el mandato del presidente Emmerson Mnangagwa, de 84 años, hasta 2030); y permitir que el presidente nombre a 10 senadores adicionales.
L.M.
Fuente: Agencia Fides
