La conclusión provisional a la que han llegado los expertos tras seguir la pista de la actual epidemia del Ébola es que el virus podría haber circulado más de un mes antes de ser identificado. Además, no existen vacunas ni tratamientos homologados para la cepa Bundibugyo, que ya ha provocado unos 350 casos y 89 muertos, entre el noreste de la RDC y Uganda. Las primeras pruebas dieron negativo porque buscaban la especie de virus de ébola más común, y no la que causa la epidemia actual, según Jean Jacques Muyembe, director del Instituto Nacional de Investigación Biomédica de la RDC.

El Instituto Nacional de Investigación Biomédica (INRB) de Kinshasa ha confirmado que se trata de la cepa del virus Bundibugyo, señalando que esta epidemia de 2026 no guarda relación con las dos anteriores, de 2007 y 2012, por lo que la enfermedad ha vuelto a traspasar la barrera entre especies con un nuevo caso de transmisión de animales a humanos.

El principal foco de contagio ha sido identificado en la ciudad minera de Mongwalu, en la provincia congolesa de Ituri, donde murieron al menos 55 personas desde principios de abril. Sin embargo, el virus se extiende y ya se han declarado casos en Bunia, la capital provincial, en Goma, la capital de Kivu Norte, y en la vecina Uganda, lo que ha llevado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a declarar la emergencia de salud pública de importancia internacional.

El secretario general de la ONU, António Guterres, pidió este lunes aumentar «urgentemente» el apoyo internacional a la República Democrática del Congo y a Uganda para hacer frente al nuevo brote de ébola.

África oriental vigila las fronteras por el ébola y pide precaución a la población. Uganda ha suspendido la multitudinaria celebración multitudinaria de los Mártires de Uganda, del 3 de junio, para evitar la movilidad de los de peregrinos de la vecina República Democrática del Congo, origen del brote.

La reducción de la ayuda internacional, agravada por los recortes generalizados de la administración Trump, choca con una población africana en rápido crecimiento, que supera los 1.500 millones de personas. El brote de ébola, de una cepa para la que no existen tratamientos ni vacunas aprobados, se produce pocos días después de que un brote poco común de hantavirus en un crucero pusiera en alerta a las autoridades del continente.

CIDAF-UCM