Kenia ha desarrollado y comenzará a distribuir al público un nuevo medicamento para la prevención del VIH en marzo de 2026. Esta vacuna ofrece una protección casi completa contra el virus y debe aplicarse hasta dos veces al año. Se trata de una medida que se implementa mientras los países africanos intentan adaptarse a los vaivenes políticos del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, y a los cambios en su ayuda exterior.
Gilead Sciences, productor del medicamento Lenacapavir, recomendado por la OMS, ha logrado “reducir el riesgo de transmisión del VIH en más del 99,9 %”. El primer lote de vacunas, con 21000 dosis, ya ha llegado a Kenia gracias a un acuerdo con el Fondo Mundial. El ministro de Salud, Aden Duale, señaló que “la primera fase comenzará a principios de marzo y cubrirá 15 condados”, y se esperan 12000 dosis adicionales para abril.
El lanzamiento de la iniciativa se produce en medio de los recortes de ayuda impulsados durante la administración de Trump. Estos ajustes han afectado a diversos programas sanitarios, generando preocupación entre gobiernos y organizaciones internacionales. Según fuentes vinculadas al programa, la medida llega mientras los países africanos “lidian con los recortes de ayuda” de los últimos años.
África oriental y meridional concentran el 52 % de los 40,8 millones de personas que viven con VIH en el mundo, lo que sitúa a la región como un objetivo central de la respuesta global. En este contexto, Estados Unidos se ha comprometido a enviar 25000 dosis adicionales a Kenia, donde la tasa de prevalencia del VIH alcanza el 3,7 %.
Kenia firmó en diciembre un acuerdo bilateral de salud con Estados Unidos por un valor de 2500 millones de dólares, el primero desde que Trump desmanteló USAID. El pacto contempla que Washington aporte 1600 millones de dólares en un plazo de cinco años, mientras que Nairobi contribuirá con 850 millones. Según los términos del acuerdo, Kenia irá “asumiendo progresivamente más responsabilidad” en la gestión y financiación del sistema. Sin embargo, el convenio ha generado controversia en la política keniana. Uno de los senadores alegó que presenta “violaciones constitucionales”, lo que ha abierto un debate sobre la legalidad y el alcance del compromiso firmado con Washington.
Fuentes: Africanews – Africa.com
[CIDAF – UCM]
