La población mozambiqueña de Marrangira, en la provincia de Niassa, en el norte de Mozambique, ha mostrado su gran indignación frente al gobierno como consecuencia de la liberación selectiva de los rehenes secuestrados por los insurgentes tras el atentado terrorista que tuvo lugar el pasado 3 de septiembre.
De entre los rehenes, entre los que se encuentran hijos pequeños de ciudadanos de esta región, únicamente se han liberado a 3 empleados de la empresa Mozambique Wild Adventures. Estos empleados fueron liberados tras el pago de un rescate estimado en unos 53.000 dólares estadounidenses. Entre los liberados se encuentran un ciudadano sudafricano, un zimbabuense y un mozambiqueño.
La población no entiende por qué el Estado ha dado prioridad a la liberación de estos trabajadores y no a la liberación de sus hijos, que también fueron víctimas de los insurgentes y de hecho siguen bajo su control. La Secretaria de Estado de la provincia de Niassa afirmó que las Fuerzas de Defensa y Seguridad estaba haciendo todo lo posible por garantizar la liberación de los niños.
Fuentes: Carta de Mozambique
[CIDAF-UCM]
