La minería ilegal, conocida localmente como galamsey, continúa agravando los problemas ambientales y climáticos de Ghana, con efectos visibles en gran parte del territorio nacional. Expertos y organizaciones ambientales advierten que esta actividad ha provocado una degradación extensa de ecosistemas, afectando tanto a la biodiversidad como a la salud pública y la estabilidad climática.

De acuerdo con especialistas de la Universidad de Ghana, 14 de las 16 regiones del país han sufrido impactos severos por el galamsey. La destrucción de bosques, tierras agrícolas y hábitats naturales ha acelerado la pérdida de biodiversidad y la degradación del suelo, mientras que ríos y arroyos han sido contaminados por sedimentos y sustancias tóxicas utilizadas en la extracción de oro. Las consecuencias no son solo ambientales. Los investigadores alertan sobre riesgos crecientes para la salud, incluidos problemas respiratorios y neurológicos vinculados a la exposición a metales pesados como el mercurio y el cianuro. Muchas fuentes de agua en zonas mineras se han vuelto inseguras para el consumo doméstico y la agricultura, afectando directamente a comunidades locales. Las organizaciones ecologistas también relacionan el avance del galamsey con cambios anómalos en los patrones climáticos del país. La destrucción de bosques y humedales, que tradicionalmente ayudaban a regular temperaturas y lluvias, estaría contribuyendo a estaciones más impredecibles, mayor calor y alteraciones en ciclos como en fenómenos meteorológicos como el harmattan, viento del noreste, seco y muy cálido y polvoriento que acontece entre octubre y marzo. La Agencia Meteorológica de Ghana ha confirmado comportamientos climáticos inusuales en los últimos meses, incluidos retrasos en la estación seca.

Ante este panorama, expertos y activistas reclaman una aplicación más estricta de las leyes mineras, junto con programas sostenidos de educación ambiental y restauración de tierras degradadas. Aunque el gobierno ha reiterado su compromiso de combatir la minería ilegal, los analistas coinciden en que sin acciones coordinadas y duraderas, Ghana seguirá enfrentando serias amenazas para su medio ambiente, su economía rural y su desarrollo sostenible.

Fuentes: Ghana WebNews Ghana

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