Evolución del ébola Bundibugyo en la República Democrática del Congo y Uganda, por Lázaro Bustince

10/06/2026 | Bitácora africana, Opinión

 

Las primeras recuperaciones del ébola Bundibugyo abren una grieta de esperanza en un brote sin vacuna ni tratamiento. Ocho pacientes dados de alta alimentan la esperanza de frenar el brote de ébola Bundibugyo en la República Democrática del Congo (RDC). La historia de Furaha Tikamanyire, enfermera de 30 años, ilustra cómo se puede sobrevivir sin vacuna ni tratamiento específico. Tikamanyire recuerda que la mayoría de las personas a las que atendió esos días presentaban dolor de cabeza, fatiga intensa y dolores de estómago:

“Son los mismos síntomas que tuve yo cuando contraje la enfermedad. También perdí el apetito y sufrí una especie de conjuntivitis. Me dolían muchísimo los ojos. Hubo un momento en que gritaba de dolor. Me dolía el cuerpo y, a veces, sentía picor por todas partes”.

El Ministerio de Salud ugandés confirmó el pasado jueves un nuevo caso del virus del Ébola, lo que aumenta a 16 los contagios en el país, incluido un fallecido, tras declararse el brote el pasado 15 de mayo en el este de la vecina RDC.

“El nuevo caso es un nacional congoleño, un caso importado. El país sigue siendo seguro y abierto para los negocios, el ocio y el comercio”.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la instalación de más laboratorios está permitiendo reducir el tiempo para confirmar o descartar los casos. Marie Roseline Belizaire, directora regional de Emergencias para África de la OMS declaró:

«La capacidad de laboratorios ha aumentado en el país y, en este momento, los casos sospechosos no tienen que esperar mucho tiempo. La espera máxima es de 24 horas».

Existen razones para la esperanza de poder controlar el ébola y tomar las medidas necesarias para prevenirlo, dado el esfuerzo, los medios y la colaboración entre el personal sanitario local, y la OMS.

Lázaro Bustince

CIDAF-UCM

Autor

  • Nacido en Izco (Navarra), en 1942, estudió filosofía en Pamplona (1961-1964). Hizo el noviciado en Gap – Grenoble (1964-1965), con los Misioneros de África (Padres Blancos). Estudió Teología en el instituto M.I.L. de Londres, (1965-1969), siendo ordenado sacerdote en Logroño, en los Padres Blancos en 1969.

    Comenzó su actividad misionera en África en 1969, siendo enviado a la diócesis de Hoima en Uganda, donde estuvo trabajando en la educación, desarrollo y formación de líderes durante nueve años. Luego vivió un periodo de trece años en diversas ciudades europeas, trabajando en la educación y capacitación de los jóvenes (Barcelona 1979-1983)) , en Irlanda como responsable de la formación de los candidatos polacos (1983-1985), y en Polonia donde fue Rector del Primer Ciclo de Filosofía Polaco (1985-1991), y se doctoró en Teología espiritual en Lublin, donde fue nombrado profesor de la misma Universidad Católica de Lublin (KUL), de dicha ciudad, en 1991.

    Regresó a Uganda en 1992, y fue elegido Provincial de los padres Blancos de Uganda hasta 1999. Durante este periodo, fue también presidente de la Asociación de Religiosas-os en Uganda (ARU), y pionero en la construcción del Centro Nacional de Formación Continua (USFC). Además inició la Comisión de Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC) en 1994, trabajando en la formación de líderes en JPIC.

    En 2000 y 2004 cursó estudios sobre educación en Justicia, Paz, y Transformación de Conflictos, en Dublín. Desde su regreso a Uganda, fue pionero en la capacitación de agentes sociales en JPIC, y en el establecimiento del primer Consorcio de Educación Ética (JPIIJPC), lanzado por seis Congregaciones Misioneras, en 2006. Desde el inicio, y hasta junio 2011, ostentó el cargo de primer Director del Instituto. Al mismo tiempo fue profesor invitado de Ética en la Universidad de los Mártires de Uganda (UMU).

    En septiembre de 2011 fue nombrado director general de África Fundación Sur (AFS), organismo que dejó de existir en 2021. En la actualidad sigue trabajando por África al 100 % siendo, entre otras ocupaciones, editorialista en el CIDAF-UCM.

    ¡Visita su sitio web personal!

Más artículos de Bustince Sola, Lázaro