En enero de 2024, el Gobierno de Etiopía firmó un memorando de entendimiento con Somalilandia para obtener acceso comercial y naval al golfo de Adén, considerando a cambio el reconocimiento de su soberanía. Somalilandia es una región separatista de Somalia que busca apoyo diplomático para consolidar su independencia. Este acuerdo generó un fuerte rechazo del Gobierno federal de Somalia al considerar que violaba su integridad territorial. Gracias a la mediación de Turquía se llegó a la Declaración de Ankara, en diciembre de 2024, donde Etiopía y Somalia reafirmaron el respeto a sus fronteras y acordaron negociar el acceso marítimo etíope bajo soberanía somalí.
A pesar de los compromisos diplomáticos, el embajador de Etiopía en Israel, Tesfaye Yetayeh Anteneh, ha revelado que la verdadera razón por la que Addis Abeba no da el paso definitivo para reconocer a Somalilandia son las graves consecuencias militares que sufriría el país, advirtiendo que, de formalizarse el reconocimiento, el Gobierno de Somalia exigiría la retirada inmediata de todas las fuerzas etíopes de su territorio.
Etiopía despliega tropas en Somalia en el marco de la Unión Africana y mediante acuerdos bilaterales para combatir al grupo extremista Al-Shabaab y proteger su propia frontera, es por ello que una salida precipitada de estas fuerzas podría crear un vacío de seguridad que la organización terrorista podría aprovechar para atentar contra Somalia, Somalilandia y la propia Etiopía. Por estas razones, el analista político Hussein Abdirizak señala que la prudencia diplomática de Etiopía no se basa en un respeto sincero a las fronteras de Somalia, sino en el miedo al coste estratégico y de seguridad que implicaría romper la cooperación con Mogadiscio.
Fuente: somaliatoday – Hussein Abdirizak
[CIDAF-UCM]
